Pandemia: la recuperación de la actividad económica y el empleo es más difícil para las mujeres

La recuperación de la actividad económica y el empleo fue más lenta para las mujeres que para los varones entre el segundo y tercer trimestre de 2020, lo que agrava las desigualdades de género en nuestro país, según datos de la Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género (DNEIyG) basados en el Indec.

De acuerdo a los datos de la DNEIyG, perteneciente al Ministerio de Economía, si se comparan los indicadores de la tasa de actividad y de empleo para las mujeres previos a la pandemia (4º trimestre del 2019) con los datos del 2º y 3º trimestre del 2020, se observa un declive.

La tasa de actividad para las mujeres cayó más de 8 puntos porcentuales (pp) en el segundo trimestre del 2020, esto es más de un 1,5 millón de mujeres, quienes salieron del mercado laboral, no tuvieron un empleo ni buscaron uno.

Para el tercer trimestre de 2020 este indicador mostró una recuperación de 4,2 pp respecto del trimestre anterior, que si se compara con la recomposición de la tasa de actividad de los varones (6,5 pp) fue un 35 por ciento menor.

En diálogo con Télam, la titular de la DNEIyG, Mercedes D’Alessandro, explicó que «la recuperación de la tasa de actividad es más lenta en las mujeres que en los varones» debido a que sostienen la hipótesis de «que está asociada a las tareas de cuidado».

«En la Argentina, durante todo el 2020, no hubo clases presenciales y muchos espacios de cuidado estuvieron cerrados. Las restricciones a la movilidad impidieron que muchas personas que suelen cuidar o contribuir en las tareas de cuidado familiares no pudieran hacerlo; y esto lo que hizo es sobrecargar las tareas de cuidado al interior de los hogares que como sabemos recaen asimétricamente sobre las mujeres», señaló la economista.

En ese sentido, D’Alessandro agregó que esta situación «para muchas mujeres es un obstáculo muy grande para poder seguir trabajando o para buscar empleo o para mejorar su posición dentro del trabajo que tiene».

Por otro lado, la tasa de empleo para las mujeres tuvo una recuperación de 4 pp (había caído 9,1 pp en pandemia).

No obstante, la reactivación de ese indicador fue mayor entre los varones, ya que lograron recuperar más de la mitad de los pp que habían perdido (7,1 de los 13) mientras que las mujeres sólo lo hicieron en 3,8 de los 9,1 pp en los que había caído el empleo para ellas.

En este marco, D’Alessandro señaló que desde el Estado se encuentran trabajando en dos ejes. Por un lado, «la recuperación económica tiene que tener perspectiva de género y esto significa fortalecer el sistema de cuidados».

Agregó que «se está trabajando en un anteproyecto de Ley del Sistema Integral de Cuidados, que lo está llevando adelante el Ministerio de las Mujeres, a través de la Mesa Interministerial de Cuidados en la que participamos».

El otro eje conlleva a que, conforme a la funcionaria, «desde el Ministerio de Economía se esté trabajando en incidir en la participación de las mujeres en sectores estratégicos, tales como tecnología, industria, obra pública».

«Esos sectores están completamente masculinizados -explicó D’Alessandro-. Entonces, uno de los objetivos que tenemos para que la recuperación económica tenga perspectiva de género es incidir en que haya más mujeres en esos sectores desde la educación, la capacitación, la creación de oficios, el incentivo a la contratación y la conciliación del trabajo con las tareas de cuidado y los estímulos para que las mujeres crezcan en esos espacios porque tenemos muy pocas mujeres en áreas jerárquicas en sectores como la energía o la industria».

A su vez, la desocupación total para el tercer trimestre de 2020 cayó 1,5 pp, mientras que para las mujeres este descenso fue casi imperceptible (0,4%) y en los varones implicó un descenso de 2,2 pp.

Sin embargo, se verificó un descenso de la desocupación de mujeres de hasta 30 años de edad, para quienes cayó en 5,4 pp (28,5 a 23,1), aunque aún con esta recuperación, continúan siendo el grupo más afectado por la desocupación.

Asimismo, según estimaciones del ministerio de Economía la participación del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado (TDCNR) en el PBI es de 15,9 por ciento, pero si se tiene en cuenta el aumento de estas tareas durante el aislamiento social este número ascendería a un 22 por ciento del PBI.

Estas tareas de trabajo doméstico y de cuidados no remunerados recaen asimétricamente sobre las mujeres, ya que realizan el 75,7 por ciento de esta actividad en nuestro país, según la última Encuesta sobre Trabajo No Remunerado y Uso del Tiempo de 2013.

Por este motivo, explicaron desde la DNEIyG, históricamente, la tasa de actividad en mujeres ronda los 20 pp por debajo de la de varones. Antes de la pandemia, 5 de cada 10 de las mujeres participaba empleada o buscando empleo en el mercado laboral, mientras que 7 de cada 10 varones lo hacía.

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