En la antesala del debate por la Ley de Modernización Laboral, representantes de las tres centrales sindicales se reunieron en la sede de la UOM para reafirmar su rechazo al proyecto impulsado por el Gobierno nacional y ratificar la realización de un paro general y movilizaciones cuando la iniciativa sea tratada en el Senado, el próximo 10 de febrero.
Del encuentro participaron el diputado nacional Hugo Yasky (Unión por la Patria); el secretario general de la UOM, Abel Furlán; dirigentes de la CTA Autónoma, entre ellos Mariana Mandacovic y Alejandra Angriman; el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar; y la presidenta de FESPROSA, María Fernanda Boriotti, entre otros referentes gremiales.
Durante la reunión, las organizaciones sindicales resolvieron además convocar a una movilización el jueves 5 de febrero en Córdoba y otra el martes 10 en Rosario. En ese marco, advirtieron que “los derechos conquistados por el movimiento obrero no pueden ser moneda de cambio en acuerdos entre gobernadores y el Gobierno nacional”.
Los gremios cuestionaron el tratamiento legislativo que La Libertad Avanza prevé impulsar durante el período de sesiones extraordinarias, y señalaron que el proyecto no surge de un debate democrático, sino de negociaciones realizadas “a espaldas de los trabajadores”.
Finalmente, alertaron que la iniciativa implica “graves retrocesos”, al debilitar la negociación colectiva, restringir el derecho de huelga, facilitar despidos y promover la precarización laboral. Según expresaron, la reforma “no busca generar empleo ni mejorar las condiciones de trabajo, sino consolidar un modelo de salarios bajos y pérdida de derechos”.

