En el Día Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETD), especialistas advirtieron que el cambio climático está alterando los patrones epidemiológicos en la Argentina, eliminando la estacionalidad clásica de varias enfermedades.
Según un informe, patologías como el dengue, tradicional del verano, y la gripe, propia del invierno, hoy se presentan de forma imprevisible. En 2024 se registraron casos de gripe en pleno enero y circulación de dengue durante el invierno, especialmente en provincias del norte.
“La ausencia de ‘silencios epidemiológicos’ es una señal clara del impacto climático”, explicó la infectóloga Susana Lloveras (UBA), quien señaló que el aumento de temperaturas, la urbanización desordenada y la variabilidad climática favorecen la expansión del mosquito Aedes aegypti hacia nuevas regiones.
Regiones como el NEA y NOA, y también el centro del país, presentan condiciones cada vez más tropicales, lo que incrementa el riesgo de transmisión y obliga a replantear las estrategias de prevención, según indicó Analía Urueña, vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología.
Además del dengue, los especialistas alertan sobre otras ETD presentes en el país, como Chagas, leishmaniasis, hidatidosis, lepra y rabia, entre otras.
En cuanto a la prevención del dengue, remarcaron la importancia del descacharrado, el uso de repelente y la consulta médica sobre la vacunación. Estudios recientes respaldan la seguridad y eficacia de la vacuna tetravalente, especialmente para prevenir casos graves y hospitalizaciones, aunque persisten algunas incertidumbres en personas sin infección previa.

