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Ajuste en el INTA: venta de tierras, retiros voluntarios y alarma por la pérdida de capacidades técnicas

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) atraviesa una de las transformaciones más profundas de su historia reciente. Tras el decreto 462/2025, mediante el cual el Gobierno nacional modificó su estatus y lo convirtió en un organismo desconcentrado, el Consejo Directivo aprobó una serie de medidas que incluyen la venta de la mitad de sus tierras y un plan de retiros voluntarios que podría implicar la salida de hasta 1.700 trabajadores.

La decisión se inscribe dentro de un proceso oficial de “reestructuración” que apunta a reducir el tamaño del organismo, recortar personal y reorganizar su funcionamiento territorial y técnico.

Retiros voluntarios y preocupación interna

Uno de los puntos centrales debatidos fue el lanzamiento de un programa de retiros voluntarios que comenzaría a regir a partir del 1° de marzo. Para avanzar, el Consejo Directivo instruyó a la Dirección General de Administración a elaborar una propuesta formal que será evaluada en la próxima reunión del cuerpo.

Representantes de entidades que integran el Consejo manifestaron su preocupación por el impacto que la medida podría tener sobre el capital humano del INTA, especialmente por la posible pérdida de técnicos y profesionales altamente capacitados. En ese marco, solicitaron que el programa sea diseñado de manera específica para no afectar el funcionamiento ni el rol estratégico del organismo en el desarrollo agropecuario.

Menos trabajadores, cifras en disputa

Según datos de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), el INTA cuenta actualmente con 5.791 empleados, y la intención oficial sería reducir esa cifra a alrededor de 4.000. Desde el inicio de la nueva gestión, ya se registraron 878 bajas entre retiros, despidos, renuncias y jubilaciones.

No obstante, cifras oficiales de marzo de 2025 indican que el organismo tenía 6.389 trabajadores, en su mayoría bajo convenio colectivo. En noviembre de 2023, antes del cambio de gobierno, el plantel ascendía a 6.790 empleados.

Presencia federal en riesgo

El INTA desarrolla tareas en las cinco ecorregiones del país —Noroeste, Nordeste, Cuyo, Pampeana y Patagonia— a través de una amplia red institucional que incluye 15 Centros Regionales, 52 Estaciones Experimentales Agropecuarias, 359 Unidades de Extensión y 6 Centros de Investigación con 22 institutos.

Trabajadores y especialistas advierten que el achique podría debilitar la presencia territorial del organismo y afectar su rol clave en el acompañamiento técnico a productores, economías regionales y sistemas de innovación agropecuaria.

Reorganización y fusión de estructuras

A fines de 2024, el presidente del INTA, Nicolás Bronzovich, presentó ante entidades agropecuarias un plan de ajuste estructurado en siete ejes, con una hoja de ruta que se extendería hasta abril de 2026.

La iniciativa contempla la revisión de más de 200 programas y líneas de trabajo, con posibles cierres o reformulaciones, y una reorganización interna que propone reducir los actuales 15 centros regionales a solo cuatro o cinco macrorregiones administrativas. También se evalúa el funcionamiento de estaciones experimentales y agencias para detectar “superposiciones”, sin descartar traslados de personal.

Además, el plan oficial incluye la intención de dar de baja a todas las cooperadoras vinculadas al INTA, aunque aún no se difundieron detalles operativos.

Venta de tierras: siete predios en la mira

El Gobierno busca desafectar 33.836 hectáreas de tierras pertenecientes al INTA que, según una auditoría oficial, estarían “en desuso”. En total, se identificaron siete predios con destino a la venta.

Uno de ellos se encuentra en el Área Metropolitana de Buenos Aires y quedaría bajo la órbita de la Agencia de Administración de Bienes del Estado. Los otros seis están ubicados en Catamarca; Chaco-Formosa; Buenos Aires Norte; Mendoza; Patagonia Norte y Santiago del Estero, y deberán ser evaluados previamente por los Consejos Regionales.

Desde el organismo se aclaró que muchos de estos terrenos son campos anexos y que el proceso podría implicar traslados de personal.

Ajuste más amplio en ciencia y tecnología

El recorte en el INTA se da en un contexto más amplio de ajuste sobre el sistema científico-tecnológico nacional. El presidente del CONICET, Daniel Salamone, afirmó que se priorizarán áreas de investigación con “impacto” y anticipó que en 2026 se mantendrán niveles de ingreso similares a los de 2025.

En ese sentido, confirmó la continuidad del nuevo Programa de Apoyo a la Investigación Científica, que reemplazó a la histórica convocatoria PICT, con un cupo previsto de 400 ingresos a carrera y 1.800 becas.

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