El oficialismo y sus aliados parlamentarios avanzan con el intento de aprobar una reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. La jefa del bloque de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, confirmó que se solicitó una sesión especial para el próximo 11 de febrero y aseguró que existe un acuerdo político en el 95% del contenido del proyecto.
El anuncio se realizó tras una reunión con jefes y representantes de bloques denominados “dialoguistas”, en la que el oficialismo dio por asegurado el número de votos necesarios para avanzar con una iniciativa que genera fuerte rechazo en sectores sindicales y laborales.
“Creemos que tenemos los votos”, sostuvo Bullrich ante la prensa, al destacar el respaldo de legisladores de la UCR, el PRO y fuerzas provinciales.
Acuerdos políticos y negociaciones reservadas
Del encuentro participaron referentes del radicalismo, el Frente Cívico, fuerzas provinciales y aliados circunstanciales del Gobierno. Según Bullrich, durante la reunión se revisó el proyecto “artículo por artículo” y se alcanzó un compromiso para cerrar la redacción final antes del dictamen definitivo.
“Va a ser una ley histórica y va a favorecer muchísimo al país”, afirmó la legisladora, aunque evitó precisar cómo impactará la reforma en las condiciones laborales, la estabilidad del empleo o los derechos de los trabajadores.
Uno de los puntos más cuestionados es que los cambios acordados no serán difundidos previamente. Bullrich adelantó que las modificaciones se conocerán recién en el recinto, una decisión que fue interpretada como un intento de evitar el debate público y el análisis detallado del contenido de la reforma.
El conteo de votos y las dudas internas
El Gobierno confía en reunir al menos 37 votos, sumando a los 20 propios y el respaldo de aliados del PRO, el Frente Cívico, sectores del radicalismo y bloques provinciales. Con eventuales adhesiones adicionales, el oficialismo estima que podría alcanzar los 40 votos necesarios.
Sin embargo, dentro de la UCR persisten dudas. Aunque el bloque cuenta con 10 senadores, no está garantizado el acompañamiento total. Legisladores como Maximiliano Abad, Flavio Fama y Daniel Kronberger mantienen posiciones independientes y en otras oportunidades se manifestaron críticos del rumbo del Gobierno nacional.
Desde el entorno del jefe del bloque radical, Eduardo Vischi, aseguran que se trabaja para lograr el respaldo completo del radicalismo, en una negociación que todavía no está cerrada.
Capítulo impositivo y negociaciones con gobernadores
Bullrich reconoció que aún existen puntos en discusión, especialmente vinculados al capítulo impositivo de la reforma. Esos aspectos se negocian directamente con los gobernadores y con el ministro de Economía, Luis Caputo, lo que deja en evidencia el peso de las provincias en la definición final del proyecto.
Pese a ello, la titular del bloque de LLA ratificó que no se anticiparán los cambios y que la ley llegará al recinto con un acuerdo “cerrado”, sin margen para modificaciones adicionales durante el debate parlamentario.
Tampoco se confirmó si la votación será por capítulos o por artículos, aunque Bullrich aseguró que será una sesión “ordenada”, con el resultado prácticamente definido de antemano.

