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Desde CGERA, Sandra Rey advirtió sobre el impacto de la política económica

La representante de CGERA Nacional advirtió sobre el deterioro acelerado de la cadena de pagos, el impacto sobre las PyMEs y la falta de respuestas del Gobierno ante una crisis que amenaza la producción y el empleo.

La representante de CGERA Nacional, Sandra Rey, alertó sobre la crítica situación que atraviesa la cadena de pagos del sector productivo, luego de que diciembre de 2025 cerrara con un récord histórico de cheques rechazados por falta de fondos, “un indicador que refleja el profundo deterioro financiero de las empresas argentinas”, aseguró.

De acuerdo con un informe del Instituto Argentina Grande, elaborado en base a datos del Banco Central, durante el último mes del año se registraron 119.285 cheques rechazados, la cifra mensual más alta desde que existen registros oficiales.

“El dato es alarmante no solo por su volumen, sino por la velocidad del deterioro. En apenas un año, los cheques rechazados se triplicaron. Esto es una consecuencia directa de una política económica que estrangula al sector productivo”, afirmó Rey.

El relevamiento muestra que la cantidad de cheques sin fondos creció un 200% interanual en comparación con diciembre de 2024, en un contexto marcado por la contracción del crédito, la caída del consumo interno y el encarecimiento del financiamiento.

“El Gobierno mira para otro lado mientras las PyMEs se quedan sin herramientas para sostener el capital de trabajo. Cuando se rompe la cadena de pagos, lo que se pone n juego es la continuidad de miles de empresas y puestos de trabajo en todo el país”, sostuvo la dirigente empresarial.

E insistió en que “la crisis de la cadena de pagos no solo afecta a las PyMEs industriales, sino que arrastra a todo el entramado económico. La parálisis financiera impacta de manera directa sobre la industria, el comercio y el empleo, provocando cierres de empresas, caída de ventas, suspensión de turnos y pérdida de puestos de trabajo. Cuando el crédito desaparece, se frena la producción, se enfría el comercio y
el ajuste termina recayendo sobre los trabajadores”.

“El cheque de pago diferido es una herramienta central para las PyMEs. Su colapso no es un problema financiero aislado, es una señal de alarma sobre el futuro de la roducción nacional”, remarcó Rey. Y concluyó: “Sin una decisión política de recomponer el crédito productivo y sostener el mercado interno, el daño sobre la industria y el empleo va a seguir profundizándose”.

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