Ni siquiera la baja de precios logra reactivar el consumo de electrodomésticos en Argentina. En medio de la caída del poder adquisitivo, la morosidad en las compras financiadas se disparó y ya alcanza a más de cuatro de cada diez clientes, mientras las ventas continúan retrocediendo.
Datos oficiales indican que el nivel de incumplimiento en los pagos de productos como televisores, heladeras y lavarropas saltó del 14,8% al 41,2% en el último año, reflejando las dificultades crecientes de los hogares para sostener las cuotas.
Precios en baja, consumo en caída
Según un relevamiento del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, los precios de los electrodomésticos cayeron en promedio 6,6%, mientras que la inflación nacional acumuló 31,5% durante 2025.
La caída de precios, sin embargo, no logró impulsar las ventas.
Un ejemplo es el de los lavarropas de carga frontal de seis kilos, que pasaron de $750.000 el año pasado a cerca de $500.000 actualmente.
Aun así, las ventas en unidades se desplomaron 18,6% en el último trimestre de 2025 frente al mismo período del año anterior.
Caídas en todos los rubros
Un informe de la consultora Vectorial muestra que el retroceso del consumo alcanza a todos los segmentos del sector:
Línea blanca (heladeras, lavarropas, cocinas): −10,1%
Línea marrón (televisores y equipos de audio): −22,1%
Línea gris (informática): −26,8%
Pequeños electrodomésticos: −25,2%
El derrumbe de las ventas dejó además altos niveles de stock en los comercios, que multiplican promociones y ofertas sin lograr revertir la tendencia.
Morosidad récord en las cuotas
El principal problema del sector es el crecimiento de la morosidad en las financiaciones otorgadas por las cadenas comerciales.
Datos del Banco Central de la República Argentina muestran que varias empresas del sector registraron fuertes aumentos en el incumplimiento de pagos.
En Frávega, la mora pasó del 13% en 2024 al 39% a fines de 2025.
En otras cadenas la situación es aún más crítica:
Cetrogar: cerca del 48% de morosidad
Megatone: alrededor del 43%
Carsa: cerca del 38%
Naldo Lombardi: alrededor del 25%
Coppel: hasta 70% de irregularidad
Créditos con costos extremadamente altos
El deterioro del poder de compra se combina además con costos financieros extremadamente elevados.
En algunos casos, el costo financiero total de los créditos para consumo supera el 800% anual, muy por encima de la inflación y de los ingresos de la mayoría de los trabajadores.
Incluso líneas destinadas a la compra de muebles pueden tener tasas cercanas al 250% anual, lo que vuelve prácticamente imposible sostener las cuotas para muchos hogares.
Empresas bajo presión
La crisis del consumo también golpea a fabricantes y cadenas comerciales del sector, como Peabody y Electrolux, que enfrentan un escenario de ventas en retroceso, aumento del stock y deterioro financiero.
En el sector advierten que el actual contexto genera un cuello de botella en la rentabilidad, que pone en riesgo la continuidad de algunas operaciones y unidades productivas si la demanda no se recupera en los próximos meses.

