La primera conferencia de prensa oficial de 2026 quedó marcada por un hecho insólito y vergonzoso: Manuel Adorni, jefe de Gabinete, decidió escaparse de la sala ante la presión de los periodistas, dejando sin respuesta cuestionamientos sobre sus viajes privados y propiedades, en un episodio que desató críticas de todo el arco político.
El legislador porteño del Frente de Izquierda de los Trabajadores (FIT), Gabriel Solano, lo definió con crudeza: “Es una vergüenza que se haya ido. Si no puede dar explicaciones en público, no tiene autoridad moral para seguir en el Gobierno”. Solano recordó que Adorni no pudo justificar su viaje a Punta del Este en un avión privado ni explicar por qué no declaró su propiedad en un country de Exaltación de la Cruz.
“Se fue porque no tiene respuestas, porque mintió y quiso escapar del escrutinio público. Esta actitud demuestra que el Gobierno de Javier Milei funciona como una guarida de corrupción e impunidad”, añadió Solano.
La situación se agravó por la presencia de otros ministros que respaldaron a Adorni, lo que, según el legislador, evidencia complicidad: “No solo él, sino todo el gabinete, queda manchado por su incapacidad de rendir cuentas”.
El episodio dejó al descubierto la falta de transparencia y la evasión de responsabilidades en la gestión del Ejecutivo, generando una imagen de descontrol y desprecio por la opinión pública que compromete seriamente la credibilidad del Gobierno.

