La situación judicial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, suma un nuevo capítulo tras conocerse que la escribana vinculada a sus operaciones inmobiliarias ingresó en al menos siete oportunidades a la Casa Rosada en pleno ejercicio de sus funciones públicas.
Se trata de Adriana Mónica Nechevenko, quien fue citada a declarar como testigo en la causa que investiga el patrimonio del funcionario. Según registros oficiales, sus visitas se extendieron entre julio de 2024 y septiembre de 2025, y en varios casos coinciden con momentos clave de las operaciones hoy bajo la lupa judicial.
La profesional intervino en la compra del departamento en el barrio porteño de Caballito donde reside Adorni, así como también en la adquisición de una vivienda en un country bonaerense que figura a nombre de su esposa. Ambos movimientos forman parte de la investigación que busca esclarecer el origen de los fondos utilizados.
El fiscal federal Gerardo Pollicita ya solicitó documentación sobre estas operaciones y convocó a la escribana a declarar en las próximas semanas, con el foco puesto en el mecanismo de financiamiento. Entre los puntos a esclarecer figura un presunto préstamo cercano a los 200 mil dólares otorgado por las anteriores propietarias del inmueble.
En paralelo, también se investiga la escrituración de una propiedad en el country Indio Cua, en el partido de Exaltación de la Cruz, realizada durante 2024 y en la que Nechevenko habría tenido un rol clave.
La reiterada presencia de la escribana en la sede del Poder Ejecutivo abre nuevos interrogantes sobre los vínculos entre la actividad privada del funcionario y el uso de espacios institucionales, en un contexto ya marcado por denuncias de presunto enriquecimiento ilícito.
Mientras la Justicia avanza con la recolección de pruebas, el caso profundiza el desgaste político de Adorni y alimenta las sospechas en torno a la transparencia de su evolución patrimonial.

