Aunque la pobreza mostró una disminución en términos interanuales hacia fines de 2025 en la Ciudad de Buenos Aires, el último trimestre del año evidenció un deterioro en las condiciones de vida de los sectores más vulnerables. En particular, aumentó la proporción de hogares que no pueden cubrir el costo de la canasta básica alimentaria.
Según datos oficiales, la pobreza alcanzó a 652.000 personas en el cuarto trimestre de 2025. Esto representa una caída de 93.000 personas respecto al mismo período de 2024, pero un incremento de 118.000 en comparación con el trimestre anterior. La tasa se ubicó en 21,1% de la población y en 15,7% de los hogares.
En paralelo, la indigencia también registró un aumento. Afectó al 6,8% de las personas (210.000) y al 4,5% de los hogares. Esto implica que unas 10.000 personas más ingresaron en esta situación frente al mismo trimestre del año previo, y 46.000 más que en la medición anterior.
Uno de los datos más preocupantes es que el 28,5% de los hogares pobres no logra reunir ingresos suficientes para cubrir la canasta básica alimentaria. En el caso de las personas, ese porcentaje asciende al 32,2%. Estas cifras reflejan un deterioro respecto a fines de 2024, cuando los valores eran de 23,2% y 26,8%, respectivamente.
El impacto de la pobreza es desigual según la zona y la composición de los hogares. Los sectores más afectados se concentran en el sur de la ciudad, donde la incidencia alcanza el 25,3%. También se observa una mayor vulnerabilidad en hogares con niños menores de 14 años, con una tasa del 28,6%.
En cuanto a la población infantil, el 34,5% de los menores de entre 0 y 17 años vive en condiciones de pobreza, lo que equivale a unas 232.000 personas. Si bien este número representa una mejora frente al 37,9% registrado un año antes, sigue evidenciando una situación crítica.
Respecto a los ingresos, el promedio per cápita en hogares indigentes es de $107.199, mientras que en los hogares pobres no indigentes asciende a $325.098. Para que un hogar en situación de pobreza supere esa condición, se estima que necesitaría un ingreso adicional promedio de $392.662, equivalente al 34,4% de la canasta básica total.
Por otro lado, los sectores no pobres ampliaron su participación en la estructura social. La clase media continúa siendo el grupo mayoritario, con el 52% de los hogares y el 47,6% de la población. Además, los sectores de mayores ingresos también mostraron un crecimiento, alcanzando el 15,3% de los hogares y el 12,2% de las personas.
En síntesis, aunque los indicadores muestran una mejora en la comparación anual, los datos del último trimestre reflejan tensiones crecientes en los niveles más bajos de ingresos, donde cada vez más hogares tienen dificultades para acceder a lo básico.

