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Empresas reemplazan producción local por importaciones con altos márgenes

En los últimos meses, distintas empresas comenzaron a modificar su modelo de negocio: reducen o abandonan la producción local y optan por importar productos terminados desde países como China o Brasil para su comercialización en el mercado interno.

Uno de los casos más representativos es el de Lumilagro, que dejó de fabricar parte de sus productos en el país y comenzó a importarlos. Mientras el costo de importación de un termo ronda valores considerablemente más bajos, el precio de venta al público se mantiene elevado, similar al de cuando se producía localmente. Esta decisión estuvo acompañada por la desvinculación de trabajadores.

Según distintos análisis económicos, este tipo de estrategia no es aislada. Otras empresas también avanzan en la misma dirección, priorizando la importación de productos terminados por sobre la producción nacional.

Entre los ejemplos mencionados se encuentran:

Essen: importa productos desde el exterior con costos significativamente menores que su precio de venta en el mercado local.
Adidas: redujo su producción en el país y comercializa productos importados con diferencias de precio respecto a otros mercados.
Newsan: incrementó la importación de productos terminados, en paralelo con ajustes en su planta laboral.
Mondelez: aumentó la proporción de productos importados dentro de su oferta, mientras redujo su actividad productiva local.

En varios casos, se observa una brecha importante entre el costo de importación y el precio final al consumidor. Según los estudios, esta diferencia se ve favorecida por factores como la reducción de aranceles y cambios en el tipo de cambio, lo que abarata la importación sin que necesariamente se traslade ese beneficio a los precios.

Además, algunas empresas avanzaron en el cierre o reducción de plantas industriales. Por ejemplo, Whirlpool dejó de operar una planta recientemente inaugurada, mientras incrementaba la importación de productos terminados. Situaciones similares se observan en otras firmas que pasaron de producir localmente a funcionar principalmente como distribuidoras.

Especialistas señalan que este proceso puede tener consecuencias a mediano y largo plazo. La reducción de la producción nacional impacta en el empleo y en los ingresos de la población, lo que a su vez puede afectar el consumo interno y el funcionamiento general de la economía.

En este contexto, el cambio de estrategia empresarial plantea un debate sobre el equilibrio entre rentabilidad, producción local y sostenimiento del empleo.

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