Según el informe del Centro de Economía Política de la Argentina (CEPA), los precios de las hortalizas en el Mercado Central de Buenos Aires (MCBA) aumentaron un 33,4% en mayo respecto de abril, impulsados principalmente por el tomate (132,1%), la papa (26,3%), el zapallo (19,6%) y la cebolla (1,7%). Por el contrario, la lechuga (-9,6%) y la batata (-9,5%) mostraron bajas en sus valores.
El informe detalla que la mayor alza se observó en el tomate, cuya oferta proveniente del NOA y Corrientes mejoró en calidad y madurez. Sin embargo, la llegada de tomates importados de Chile elevó el precio promedio entre el 8 y el 11 de mayo un 56,5%, de $873,7 a $1.366,9 por kilo, contribuyendo a la tendencia ascendente.
En cuanto a las frutas más comercializadas —banana, limón, manzana y naranja—, los precios ponderados cayeron un 7,6% en promedio. Mientras que la manzana subió 9,7%, el limón cayó 26,5%, la naranja 18,1% y la banana 14,3%. Las importaciones, especialmente de manzanas chilenas con un valor promedio de $3.652 por kilo frente a $2.299,6 por kilo de origen local, incidieron en la dinámica de precios.
En los supermercados, los aumentos fueron similares, con un alza promedio de 36,7% en las 6 hortalizas más vendidas. Los precios por especie variaron: tomate 117,6%, lechuga 41,2%, batata 17,2%, cebolla 10,3% y papa 6,7%, mientras que solo el zapallo presentó una caída de 16,2%. La brecha de precios entre el MCBA y los supermercados se ubicó en 87,3%, ligeramente inferior a abril.
El informe proyecta que este incremento de precios de verduras, tubérculos y legumbres tendrá un impacto en el Índice de Precios al Consumidor (IPC): se estima un aumento de 33,1% en el segmento verduras, tubérculos y legumbres, lo que significaría un incremento de 0,7% en el índice general de alimentos y bebidas no alcohólicas del IPC. Por el contrario, la baja en frutas implicaría una caída mínima de 0,1% en el rubro frutas del IPC.

