El trabajo de reparto mediante aplicaciones se convirtió en una de las alternativas laborales más extendidas en los últimos años, pero los ingresos del sector muestran una fuerte presión frente al aumento del costo de vida. Un informe que mide la relación entre el valor promedio de cada entrega y las canastas de consumo reveló cuántos pedidos necesita completar un repartidor para alcanzar distintos niveles de ingresos.
Según el denominado Coeficiente de Alcance del Pedido Promedio (APP), elaborado por la Fundación Encuentro, un trabajador de plataformas de delivery necesitó realizar alrededor de 454 pedidos mensuales para cubrir la Canasta Básica Total de un hogar tipo de cuatro integrantes.
El cálculo toma como referencia un ingreso promedio por pedido de aproximadamente $3.032,9, sin contemplar propinas, y analiza la cantidad de entregas necesarias para afrontar distintos gastos cotidianos.
Con ese nivel de ingresos, un repartidor debería completar cerca de 15 pedidos por día durante todo el mes para alcanzar el valor de una canasta básica familiar, una exigencia que aumenta si se tienen en cuenta jornadas de descanso, gastos de combustible, mantenimiento del vehículo o herramientas de trabajo.
¿Cuántos pedidos necesita para distintos gastos?
El informe establece diferentes equivalencias entre pedidos e ingresos:
Canasta básica total de un hogar de cuatro integrantes: 454 pedidos mensuales.
Ingreso promedio individual en Argentina: 328 pedidos.
Sostener un hogar individual sin alquiler: 140 pedidos.
Cubrir únicamente la alimentación básica: 63 pedidos.
Pagar un alquiler promedio: 244 pedidos.
Alcanzar el Salario Mínimo Vital y Móvil: 110 pedidos.
Además, el estudio señala que los repartidores deben afrontar costos propios de la actividad, como combustible, mantenimiento de motos o bicicletas, seguros y monotributo, gastos que reducen el ingreso real disponible.
Un trabajo marcado por la cantidad de entregas
La modalidad de trabajo mediante aplicaciones como plataformas de reparto se caracteriza por ingresos variables que dependen de la cantidad de pedidos realizados, la demanda, la zona y los horarios de mayor actividad.
Los datos reflejan que, aunque el delivery representa una fuente de ingresos para miles de trabajadores, la cantidad de entregas necesarias para cubrir gastos básicos expone la dificultad de sostener un hogar únicamente con esta actividad.
El fenómeno abre nuevamente el debate sobre las condiciones laborales dentro de la economía de plataformas y el nivel de ingresos que reciben quienes realizan las tareas de reparto.

