Desde el inicio del gobierno de Javier Milei, la nafta súper acumuló una suba cercana al 588%, muy por encima del incremento de los salarios privados y de la inflación. Un informe de la Fundación Encuentro también cuestionó el destino de los fondos recaudados mediante el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL).
El precio de los combustibles acumuló un fuerte aumento durante la gestión de Javier Milei y profundizó la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores del sector privado. Según un informe de la Fundación Encuentro, la nafta súper registró una suba del 588% desde noviembre de 2023, mientras que los salarios privados aumentaron 311% y la inflación acumulada se ubicó por encima del 373%.
El incremento comenzó a acelerarse poco después de la asunción del Gobierno, cuando el ministro de Economía, Luis Caputo, dispuso una fuerte devaluación y se liberaron los precios del sector de los combustibles.
El impacto puede observarse en la capacidad de compra de un salario promedio. En noviembre de 2023, un litro de nafta súper costaba alrededor de $311. Actualmente supera los $2.000. Con un tanque promedio de 50 litros, un trabajador privado podía afrontar el equivalente a 26,3 tanques con un salario promedio, mientras que en la actualidad esa capacidad cayó a 16,4 tanques.
En términos concretos, esto representa la pérdida del equivalente a unos 10 tanques de combustible respecto de 2023.
Combustibles, inflación y costo de vida
El informe advierte que el aumento de los combustibles no impacta únicamente sobre quienes utilizan vehículos particulares. El encarecimiento de la nafta y el gasoil también repercute sobre toda la estructura de costos de la economía.
El mecanismo se inicia con el incremento del combustible y continúa con el aumento del costo del transporte de mercaderías. Ese mayor costo logístico termina trasladándose a los precios de alimentos y otros bienes de consumo.
Según el documento, el encarecimiento de los combustibles puede tener un impacto de hasta 2,5 puntos porcentuales sobre la inflación.
“El combustible caro no lo paga solo el automovilista: lo paga cualquiera que compra comida”, sostiene el informe.
La Fundación Encuentro también cuestionó la política de precios aplicada pese al crecimiento de la producción petrolera nacional. De acuerdo con el relevamiento, entre agosto de 2025 y agosto de 2026 la producción de petróleo de Vaca Muerta aumentó 47%, mientras las refinerías operaron cerca del límite de su capacidad.
En ese contexto, el informe plantea una contradicción entre el crecimiento de la producción local y los precios que pagan los consumidores.
“Vaca Muerta bombea cada vez más petróleo propio y barato, y las refinerías trabajan al tope. Sin embargo, se decidió fijar el precio interno como si cada litro llegara importado desde el exterior. El resultado: pagamos valor internacional por un recurso que es nuestro”, cuestionó la Fundación.
Qué pasó con los impuestos a los combustibles
El relevamiento también pone el foco sobre el destino de la recaudación del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL), cuyos recursos tienen asignaciones vinculadas a la construcción y el mantenimiento de rutas.
Según el informe, durante los últimos dos años y medio se recaudaron alrededor de $1,5 billones, pero solamente el 26% fue ejecutado en obras viales.
El resto de los fondos, de acuerdo con el relevamiento, permaneció colocado en instrumentos financieros como plazos fijos y bonos del Estado.
La Fundación Encuentro sostiene que, con los recursos que no fueron destinados a infraestructura, podrían haberse mejorado entre 20.000 y 25.000 kilómetros de rutas, una extensión equivalente a aproximadamente dos tercios de la red vial nacional.
El informe sintetizó su cuestionamiento con una frase que apunta directamente al impacto de la política sobre las cuentas públicas y los consumidores: “Las cuentas de arriba cierran; la ruta y el bolsillo, no”.
El aumento de los combustibles, de esta manera, aparece como uno de los componentes que explican la pérdida de capacidad de compra de los salarios y el incremento de los costos que atraviesan a toda la economía.

