El historiador y ensayista murió este lunes a los 90 años. Reconocido por sus investigaciones sobre el movimiento nacional, el peronismo y la soberanía, fue declarado en 2014 “Embajador de la cultura popular argentina” por Cristina Fernández de Kirchner.
El historiador, ensayista y referente del pensamiento nacional Norberto Félix Galasso murió este lunes a los 90 años, dejando una extensa trayectoria dedicada a la investigación histórica, la difusión de las ideas nacionales y la reivindicación de figuras y procesos políticos que, según su perspectiva, habían sido relegados por la historiografía tradicional.
Galasso nació el 28 de julio de 1936 en la Ciudad de Buenos Aires. Estudió en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires y se recibió de contador en 1961, aunque desarrolló buena parte de su trayectoria intelectual en el campo de la historia, el ensayo y la investigación política.
A lo largo de su carrera publicó numerosas investigaciones y ensayos. Entre sus trabajos se encuentran Mariano Moreno y la revolución nacional, Raúl Scalabrini Ortiz y la lucha contra la dominación británica, Manuel Ugarte: un argentino maldito, De Perón a Menem, De Martínez de Hoz a Cavallo, La Revolución de Mayo: el pueblo quiere saber de qué se trató y Mauricio Macri y la vuelta al pasado.
Su obra estuvo atravesada por una mirada crítica sobre la dependencia económica y política, la defensa de la soberanía y el rescate de referentes del pensamiento nacional y popular.
Durante 1973 se desempeñó como síndico de la Editorial Universitaria de Buenos Aires, dirigida por Arturo Jauretche. Durante la última dictadura cívico-militar, además, algunos de sus trabajos sobre Manuel Ugarte fueron censurados.
En 2014, la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner lo distinguió como “Embajador de la cultura popular argentina”, en reconocimiento a su trayectoria y a su aporte a la construcción y difusión del pensamiento nacional.
Desde 2017, Galasso también tuvo una participación sostenida en medios de comunicación. Condujo el programa Galasso de media cancha, que se emitía los lunes por Radio Caput, espacio desde el cual continuó difundiendo sus interpretaciones sobre la historia argentina y la política nacional.
El reconocimiento del arco político
La noticia de su muerte generó expresiones de reconocimiento y pesar entre dirigentes del campo nacional y popular.
Cristina Fernández de Kirchner lo despidió a través de su cuenta de X con un breve mensaje: “Despedimos con mucha tristeza a Norberto Galasso. Gran compañero. Historia imprescindible de la Argentina”.
También se expresó el gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien destacó su aporte al pensamiento nacional y su compromiso con la soberanía.
“Muy triste noticia la partida de Norberto Galasso, gran historiador de nuestro país y referente indiscutido del pensamiento nacional. Nos quedan su obra fundamental y su enorme compromiso con la soberanía de nuestra Patria. Mis condolencias a sus familiares, amigos y compañeros”, señaló.
El diputado nacional de Unión por la Patria y secretario general de la Asociación Bancaria, Sergio Palazzo, también recordó al historiador y destacó especialmente su trabajo para interpretar la historia del movimiento obrero y del movimiento nacional.
“Hoy se nos fue Norberto Galasso, uno de los imprescindibles a la hora de interpretar la historia del movimiento obrero y del movimiento nacional”, expresó Palazzo, quien recordó además las numerosas oportunidades en las que Galasso participó como expositor en actividades de la organización sindical.
Con la muerte de Galasso se va una de las voces más reconocidas del revisionismo histórico argentino y del pensamiento nacional, pero queda una extensa obra dedicada a discutir las interpretaciones tradicionales de la historia y a recuperar el papel de los movimientos populares en la construcción política del país.

