Según el Instituto de Estadística y Censos porteño, un hogar de dos adultos y dos hijos necesitó $1.687.299 mensuales para cubrir los gastos básicos en septiembre. Para ser considerado de clase media, el ingreso debía superar los $2,6 millones.
Una familia tipo de la Ciudad de Buenos Aires necesitó ingresos mensuales de $1.687.299 para no ser considerada pobre durante septiembre, mientras que requirió al menos $2.669.815 para ingresar en el sector medio. Así lo informó el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (Idecba).
La medición toma como referencia a un hogar integrado por dos adultos de 35 años y dos hijos de seis y nueve años, con ambos adultos ocupados y vivienda propia. Los valores reflejan los ingresos necesarios para afrontar los gastos esenciales, sin contemplar el alquiler de una vivienda.
El umbral para ser considerado de clase media aumentó $66.259 respecto de agosto, cuando se ubicaba en $2.603.556. En la comparación interanual, la suba alcanzó los $672.437, equivalente al 33,7%.
Para ese hogar, la Canasta Total de consumo llegó a $2.135.852 mensuales. El informe considera dentro del sector medio frágil a las familias con ingresos superiores a ese monto, pero inferiores a $2.669.815.
En tanto, los hogares con ingresos de entre $1.687.299 y $2.135.852 quedaron clasificados como no pobres vulnerables, mientras que aquellos que no alcanzaron el primer umbral fueron considerados pobres.
La línea de indigencia se ubicó en $925.941 mensuales, el ingreso mínimo estimado para cubrir la Canasta Básica Alimentaria. Por debajo de esa cifra, los hogares no logran cubrir siquiera los gastos alimentarios esenciales.
En el extremo superior, el instituto porteño ubicó dentro de los sectores acomodados a los hogares con ingresos mensuales superiores a $8.543.407, equivalentes a cuatro veces la Canasta Total.
Los datos muestran la magnitud de los ingresos necesarios para sostener las condiciones de vida en la Ciudad de Buenos Aires, donde el costo de los alimentos y de otros bienes y servicios básicos establece umbrales cada vez más elevados para los hogares.

