La Legislatura bonaerense aprobó una ley que alcanza a establecimientos públicos y privados. Los dispositivos solo podrán utilizarse con autorización docente y con fines pedagógicos. La implementación dependerá de la reglamentación del Poder Ejecutivo provincial.
La provincia de Buenos Aires avanzó con una nueva regulación para limitar el uso de celulares y otros dispositivos electrónicos en las escuelas secundarias, tanto públicas como privadas. La iniciativa establece que los teléfonos no podrán utilizarse durante la jornada escolar, salvo cuando los docentes autoricen su incorporación con fines educativos.
La medida busca evitar que las pantallas interfieran en el desarrollo de las clases y establecer un criterio común para todos los establecimientos del nivel medio. Hasta ahora, la regulación en las secundarias dependía en gran medida de las decisiones adoptadas por cada institución.
El proyecto fue presentado por el legislador Martín Rozas, de Unión y Libertad, y toma como antecedente la Ley provincial N° 15.534, que regula el uso de estos dispositivos en las escuelas primarias bonaerenses.
¿Cuándo comenzará a aplicarse?
La entrada en vigencia de la medida requiere la publicación de la ley en el Boletín Oficial y su posterior reglamentación. El Poder Ejecutivo provincial deberá determinar qué organismo estará a cargo de la implementación y elaborar los protocolos y las instrucciones para las escuelas.
La normativa también contempla la posibilidad de que los municipios adhieran a la iniciativa.
Los argumentos detrás de la regulación
Durante el debate legislativo se plantearon preocupaciones por el impacto del uso de celulares entre adolescentes, entre ellas las dificultades de concentración durante las clases y el acceso a las apuestas online.
También se mencionaron datos sobre la temprana incorporación de la tecnología en la infancia: según la información citada durante la discusión, casi seis de cada diez chicos argentinos tienen un celular propio a los ocho años.
Con esta iniciativa, la Provincia busca extender al nivel secundario las restricciones que ya rigen en primaria. La aplicación concreta dependerá de los criterios y protocolos que establezca la reglamentación, especialmente en lo referido al uso pedagógico de los dispositivos.

