El refuerzo de $70.000 lleva 32 meses sin actualización y perdió gran parte de su valor frente a la inflación. Para recuperar su capacidad de compra de marzo de 2024 debería alcanzar los $231.253.
El Gobierno nacional confirmó la continuidad del bono de $70.000 para jubilados y pensionados de menores ingresos, sin modificar un monto que permanece congelado desde marzo de 2024. La decisión vuelve a dejar en evidencia el deterioro de los ingresos previsionales en medio de la suba sostenida del costo de vida.
Según los datos difundidos, el refuerzo acumuló 32 meses sin actualización y perdió alrededor del 70% de su poder adquisitivo. Para mantener el mismo valor que tenía cuando fue implementado, debería ascender actualmente a $231.253. Es decir, existe una diferencia de más de $161.000 mensuales respecto del monto que perciben quienes cobran el bono completo.
La licuación también se refleja en su peso dentro de los ingresos jubilatorios. En marzo de 2024 representaba el 34,2% del ingreso de un jubilado de la mínima, mientras que en noviembre de 2026 equivale apenas al 13,6%.
Con el aumento por movilidad, el haber mínimo quedó en $444.158,46 y, sumado el bono, alcanza los $514.158,45.
Aunque las jubilaciones se actualizan mensualmente de acuerdo con la inflación, el congelamiento del refuerzo deja afuera de esa recomposición a uno de los componentes centrales de los ingresos más bajos del sistema previsional.

