Las pequeñas y medianas empresas volvieron a encender señales de alarma por la profundización de la crisis industrial y reclamaron modificaciones en el actual programa económico. Desde el sector advierten que la caída de la actividad, el aumento de los costos y la falta de financiamiento están afectando de manera crítica a la producción y el empleo.
Representantes pymes sostienen que, pese a algunos indicadores de estabilidad macroeconómica, la realidad en el entramado productivo sigue deteriorándose, con fábricas que reducen turnos, suspenden personal o directamente cierran sus puertas. En ese contexto, insisten en la necesidad de medidas urgentes que impulsen el mercado interno, mejoren el acceso al crédito y alivien la presión fiscal.

