El sistema energético de Cuba enfrenta una crisis extrema que amenaza con llevar al país a una parálisis total en un plazo de entre seis y ocho semanas si no logra asegurar un nuevo abastecimiento de petróleo y combustibles, advierten especialistas y datos recientes.
El pronóstico se produce en medio de nuevas sanciones de Estados Unidos contra proveedores de crudo para la isla y la casi total interrupción de los envíos de Venezuela, hasta ahora el principal suministrador de energía de Cuba.
Dependencia crítica de combustible importado
Cuba depende estructuralmente de importaciones para cubrir gran parte de su consumo energético. Tras décadas de subsidios soviéticos y luego venezolanos, las entregas de petróleo y derivados se han reducido drásticamente y hoy son insuficientes para mantener la demanda de energía.
El experto Jorge Piñón, del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, advirtió que si no se concretan en las próximas semanas nuevas entregas de crudo o combustibles —ya sea de Venezuela, México, Rusia u otros orígenes— el país enfrentará una crisis energética de consecuencias graves y de amplio alcance.
El diésel, crucial para el funcionamiento de transporte, agricultura, generación eléctrica y servicios básicos, representa alrededor del 20% de la demanda nacional de energía, y su escasez ya está teniendo efectos transversales sobre la economía y la vida cotidiana.
Apagones y paralización
La falta de combustible ha profundizado los apagones que ya superan las 20 horas diarias en varias zonas del país, con cortes que afectan hogares, industria, transporte y servicios públicos esenciales.
Este deterioro del suministro energético se suma al envejecimiento de plantas termoeléctricas de más de 40 años de antigüedad y a la incapacidad del país para producir internamente el volumen de energía que necesita. Cuba actualmente genera solo una fracción de los 110.000 barriles diarios que requiere, según estimaciones independientes.
Sanciones, geopolitica y aislamiento
La crisis se ha visto agravada por una nueva orden ejecutiva de Estados Unidos que impone aranceles a países que exporten petróleo a Cuba, desalentando a proveedores y tensionando aún más los vínculos comerciales con Venezuela y México.
Mientras tanto, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel ha denunciado estas medidas como intentos de “asfixiar” la economía, aunque analistas señalan que la combinación de bloqueo, falta de divisas, infraestructura obsoleta y la pérdida del sostén venezolano empuja al país hacia un colapso energético profundizado.

