El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, puso en valor la participación de los bomberos y brigadistas bonaerenses en el combate de los incendios forestales que afectan a distintas provincias de la Patagonia y remarcó la importancia de la solidaridad y el federalismo frente a las emergencias.
“Siempre vamos a colaborar en los momentos que nuestro país lo necesite, como lo están haciendo nuestros bomberos y brigadistas frente a los incendios forestales en la Patagonia”, expresó el mandatario provincial a través de sus redes sociales.
En ese marco, Kicillof subrayó que la respuesta ante la tragedia ambiental demuestra que “hay otro camino” posible, basado en la cooperación entre provincias, el compromiso del Estado y el trabajo coordinado, en contraposición a las políticas de ajuste y desfinanciamiento de las áreas de emergencia.
“Son nuestro orgullo bonaerense”, sostuvo el gobernador, al destacar el esfuerzo de los equipos enviados a combatir los focos ígneos que se desarrollan en Chubut, Neuquén, La Pampa y Río Negro.
Trabajadores en primera línea
Desde el Ministerio de Seguridad bonaerense, a través de la Dirección Provincial de Defensa Civil, se movilizó un contingente de 40 combatientes especializados en incendios forestales. El equipo está integrado por motosierristas, motobombistas y personal táctico, todos debidamente certificados y equipados para operar en zonas de alta complejidad y difícil acceso.
Además, ante la compleja topografía de la región patagónica, se dispuso el envío de una flota de 17 vehículos especialmente adaptados para tareas de emergencia:
14 camionetas 4×2 y 4×4 para transporte rápido y logística
Un camión autobomba 4×4 URO, diseñado para operar en terrenos hostiles
Dos vehículos UTV con kit forestal, fundamentales para acceder a las denominadas “zonas rojas”
Estado presente frente a la emergencia
La participación de los brigadistas bonaerenses vuelve a poner en relieve el rol clave del Estado y de los trabajadores públicos en la respuesta ante catástrofes ambientales, en un contexto de creciente presión sobre los recursos destinados a la prevención y combate de incendios.
Mientras distintas provincias enfrentan situaciones críticas por el avance del fuego, el despliegue de personal capacitado y equipamiento especializado refuerza la necesidad de políticas públicas sostenidas, cooperación federal y reconocimiento al trabajo de quienes arriesgan su vida para proteger comunidades y territorios.

