Durante el verano, el Municipio de La Matanza informó que intensificó los operativos de control vehicular en distintos puntos estratégicos del distrito. Los procedimientos, realizados de manera conjunta por la Policía bonaerense, la Guardia Urbana municipal y el área de Tránsito local, permiten retener un promedio de 1.500 motos por semana.
Según datos oficiales, seis de cada diez motovehículos secuestrados estarían vinculados a algún hecho delictivo, mientras que el resto presenta irregularidades como falta de documentación o incumplimiento de condiciones mínimas de seguridad, lo que representa un riesgo tanto para conductores como para peatones.
Los controles apuntan a reforzar la prevención frente a la modalidad delictiva conocida como “motochorros”, además de reducir accidentes de tránsito y desarticular las denominadas “picadas”, prácticas ilegales que generan situaciones de alta peligrosidad en la vía pública.
Estas acciones forman parte del Plan Integral de Seguridad impulsado por el intendente y presidente de la Federación Argentina de Municipios, Fernando Espinoza, que contempla una inversión en infraestructura y tecnología aplicada a la prevención del delito.
Entre las herramientas destacadas se encuentran el Centro de Operaciones y Monitoreo (COM), el anillo digital con lectoras de patentes, más de 5.000 cámaras de seguridad 4K instaladas en todo el distrito, 1.200 Paradas Seguras, 100 Puntos Seguros y más de 15.000 alarmas vecinales distribuidas en las distintas localidades, con el objetivo de fortalecer la protección ciudadana y acompañar a las familias matanceras.

