La Cámara de Diputados formalizó la convocatoria a la Asamblea Legislativa que se realizará el próximo domingo 1° de marzo a las 20, en el marco de la apertura de un nuevo período de sesiones ordinarias del Congreso. Una hora más tarde, el presidente Javier Milei brindará su mensaje anual ante la representación parlamentaria, donde expondrá el estado de la Nación y los principales ejes legislativos para 2026.
La citación fue firmada por el secretario parlamentario de la Cámara baja y distribuida entre los legisladores. El mismo procedimiento se replicará en el Senado para completar la convocatoria formal a la sesión conjunta.
Se trata de la tercera apertura de sesiones desde el inicio de la actual gestión. En esta oportunidad, el acto fue programado en horario central televisivo, una decisión que apunta a maximizar la difusión del discurso presidencial en un contexto político y social particularmente sensible.
Un mensaje en medio del ajuste
El Presidente hablará ante los 257 diputados, los 72 senadores y la vicepresidenta Victoria Villarruel, en un escenario atravesado por un fuerte programa de ajuste fiscal, recortes del gasto público y una marcada pérdida del poder adquisitivo de amplios sectores sociales.
Mientras el Gobierno destaca el equilibrio de las cuentas públicas y la desaceleración inflacionaria como logros centrales, distintos sectores advierten sobre el deterioro salarial, la caída del consumo y el impacto del ajuste en áreas sensibles del Estado. En ese marco, el discurso presidencial buscará reforzar la narrativa oficial sobre la “transformación estructural” en marcha y trazar la hoja de ruta legislativa para el próximo año.
Desde el oficialismo anticipan un mensaje con fuerte impronta ideológica, alineado con la visión libertaria que caracteriza a la gestión y con el concepto de 2026 como “el año de la grandeza argentina”. Sin embargo, la expectativa también estará puesta en definiciones concretas respecto de la recuperación del ingreso, la situación previsional y el futuro de las políticas públicas en un escenario de retracción económica.
Escenografía y clima político
La ceremonia contará con la presencia del Gabinete nacional, gobernadores, integrantes de la Corte Suprema, representantes diplomáticos, autoridades eclesiásticas y militares. Como marca el protocolo, la sesión será iniciada por Villarruel y luego el Presidente ingresará al recinto para pronunciar su discurso desde un atril dispuesto en el centro del hemiciclo.
Más allá de la formalidad institucional, el acto se desarrollará en un clima político tenso. Las diferencias internas dentro del espacio gobernante y el creciente malestar social por la pérdida salarial y el ajuste configuran un escenario donde la épica discursiva oficial deberá convivir con demandas concretas de amplios sectores que reclaman señales de alivio económico.
Tras la sesión, el mandatario encabezará una cena en la residencia oficial de Olivos junto a legisladores propios y aliados, en un gesto orientado a consolidar apoyos parlamentarios en un año que se anticipa complejo en términos políticos y sociales.

