Con una amplia mayoría, el Senado aprobó la reforma laboral impulsada por el Gobierno tras una jornada de manifestaciones en las cercanías del Congreso. La votación cerró con 42 votos a favor, 28 en contra y dos abstenciones, consolidando el respaldo oficialista y de sectores aliados.
La normativa ratifica los cambios previamente aprobados en la Cámara baja, incluida la eliminación del polémico artículo 44, que proponía reducir hasta un 50% el salario de personas con licencias por accidentes o enfermedades graves. Entre otros puntos cuestionados por la oposición, la ley regula indemnizaciones y el Fondo de Asistencia Laboral, limita la ultraactividad de convenios colectivos, restringe tutelas sindicales, limita el derecho a huelga y deroga estatutos profesionales en algunos sectores.
Posición oficialista
La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza celebró la aprobación como un hito de la gestión y destacó la importancia de la norma para dar previsibilidad tanto a empleadores como a empleados. El proyecto incluye incentivos para pymes y grandes empresas, eliminación de ciertos impuestos internos y actualización de estatutos profesionales, según defendió el oficialismo.
Senadores aliados resaltaron que la reforma busca reducir la litigiosidad, fortalecer el Fondo de Asistencia Laboral y generar condiciones más claras para la inversión y la creación de empleo. También señalaron que la norma es el resultado de un proceso de debate y negociaciones con distintos sectores.
Críticas de la oposición
Por su parte, la oposición calificó la reforma como “flexibilizadora” y “perjudicial” para los trabajadores, alertando sobre posibles aumentos de desempleo, precarización laboral y deterioro salarial. Senadores de distintos bloques advirtieron que la ley podría violar derechos constitucionales y anticiparon una probable judicialización del proyecto.
Entre los cuestionamientos, se destacó que la norma podría dejar a muchos trabajadores fuera de la Ley de Contratos de Trabajo, afectar jubilados y pensionados a través del Fondo de Asistencia Laboral y restringir derechos colectivos. La oposición sostuvo que la reforma se aprobó con trámite exprés, sin el debate suficiente, y la consideró inconstitucional y regresiva.
Balance
La aprobación marca un cambio importante en el marco laboral, con fuerte respaldo oficialista y críticas intensas de los bloques opositores. La norma entra en vigencia en un contexto de tensiones entre la necesidad de atraer inversiones y la defensa de los derechos laborales históricos.

