Durante 2025 se registraron 262 víctimas fatales de violencia de género en Argentina. De ese total, 238 fueron femicidios y femicidios vinculados de mujeres y niñas, además de un lesbicidio, tres trans/travesticidios y 20 femicidios vinculados de varones adultos y niños.
Las cifras surgen del informe anual del Observatorio de Femicidios “Adriana Marisel Zambrano” de la La Casa del Encuentro y muestran con crudeza una estadística alarmante: en nuestro país hay una víctima fatal por violencia de género cada 33 horas.
Detrás de esos números hay historias, proyectos de vida que fueron destruidos y 260 hijos e hijas que quedaron sin su madre. No son estadísticas frías: son vidas que el Estado y la sociedad no lograron proteger.
Los datos también revelan que la violencia ocurre mayoritariamente en ámbitos cercanos.
Más del 83% de las víctimas tenía algún vínculo con el agresor y más del 50% eran parejas o ex parejas. Además, más del 58% de los femicidios ocurrieron dentro de viviendas, lo que demuestra que muchas veces la violencia se esconde puertas adentro.
Otro dato preocupante surge del Índice de Violencia hacia las Mujeres: solo el 27% de la población tiene un alto nivel de conciencia sobre la violencia de género, mientras que casi la mitad de las personas tiene poca o ninguna información sobre cómo acompañar a una víctima.
En ese contexto, el retroceso de políticas públicas y el desfinanciamiento de programas de prevención resultan especialmente graves. La lucha contra la violencia de género no puede depender únicamente del compromiso de organizaciones sociales o del esfuerzo de quienes acompañan a las víctimas. Necesita un Estado presente, políticas sostenidas y recursos para prevenir, asistir y proteger.
La violencia de género no es una discusión ideológica ni un eslogan político: es una problemática social que sigue cobrando vidas.
Recordar a cada víctima es un acto de memoria, pero también una responsabilidad colectiva. Porque una sociedad democrática e igualitaria no puede naturalizar que una mujer sea asesinada cada 33 horas.
Si sufrís violencia de género, podés comunicarte con la Línea 144, que brinda atención y asesoramiento las 24 horas.

