El Gobierno nacional rechazó el reclamo presentado por empresas del sector y confirmó la reforma del sistema de verificación técnica vehicular, que introduce cambios en los plazos de control, habilita nuevos actores para realizar las inspecciones y elimina algunas regulaciones sobre el mercado.
La decisión quedó oficializada a través del Decreto 139/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial, que desestima el planteo presentado por la Cámara Argentina de Talleres de Revisión Técnica (CATRAI) y cerca de 30 empresas vinculadas al sistema de revisión.
Las compañías buscaban frenar los cambios establecidos previamente en el Decreto 196/2025, al considerar que la ampliación de los plazos y la apertura del sistema podían afectar la seguridad vial y la independencia de los controles técnicos.
Con la nueva norma, el Ejecutivo ratificó los principales ejes de la reforma, que apuntan —según el Gobierno— a simplificar trámites, reducir costos para los usuarios y fomentar la competencia en el sector.
Cambios principales en la VTV
Entre las modificaciones más relevantes se destacan:
Autos 0 km: la primera revisión técnica deberá realizarse a los 5 años del patentamiento, cuando antes se exigía a los 3 años.
Vehículos de hasta 10 años: la revisión será cada dos años, en lugar de anual.
Apertura del sistema: concesionarias, importadores y talleres mecánicos podrán realizar las inspecciones técnicas.
Fin de la exclusividad: las jurisdicciones ya no podrán limitar la cantidad de talleres habilitados ni fijar tarifas mínimas o máximas.
Desde el sector empresario habían cuestionado especialmente la posibilidad de que concesionarias revisen vehículos que ellas mismas venden, al considerar que podría generarse un conflicto de intereses. También señalaron que la extensión de los plazos de control no contaría con suficiente respaldo técnico.
Argumentos del Gobierno
El Ejecutivo desestimó esas críticas y sostuvo que los vehículos modernos cuentan con mayores estándares de seguridad, por lo que inspeccionarlos con tanta frecuencia representa una “burocracia innecesaria”.
Además, citó estudios internacionales que indican que la mayoría de los siniestros viales se producen por errores humanos —como exceso de velocidad, consumo de alcohol o distracciones— y no por fallas mecánicas.
En esa línea, el decreto menciona que en varios países europeos el sistema de revisiones técnicas no exige exclusividad para los centros de inspección, y permite que empresas de mantenimiento también realicen controles si cumplen con los protocolos establecidos.
Según el texto oficial, la objetividad del sistema debe garantizarse mediante la fiscalización de los procesos y no a través de restricciones al tipo de empresas que pueden prestar el servicio.
Reacción del Gobierno
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, celebró la decisión en redes sociales y afirmó que la medida permitirá “poner racionalidad” al sistema y ampliar la oferta de lugares donde realizar la verificación.
La reforma también elimina el Informe de Configuración de Modelo (ICM) para vehículos modificados, transfiriendo la responsabilidad directamente al profesional matriculado que certifica los cambios, con el objetivo de simplificar trámites administrativos.

