La crisis laboral en Lácteos Verónica se profundizó en los últimos días y ya impacta directamente en más de 400 trabajadores y sus familias. La Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA) denunció ante la Dirección Nacional de Relaciones Laborales que la empresa implementó un lockout ilegal, dejó de pagar salarios de enero y febrero, retuvo aportes y suspendió el pago de la segunda cuota del aguinaldo 2025.
El conflicto comenzó el 8 de enero y escaló hasta paralizar completamente la producción el 16 de febrero. Según el gremio, la compañía detuvo la llegada de materia prima, bloqueó el acceso de empleados a la planta y redujo un 50 % las jornadas y salarios, configurando lo que califican como suspensión encubierta.
Domingo Possetto, secretario general de ATILRA Rafaela, advirtió que la situación representa un abandono absoluto de los trabajadores por parte de la familia propietaria y subrayó que el impacto social en Santa Fe supera incluso al conflicto de Fate en Buenos Aires. La crisis se ve potenciada por los conflictos internos de los veinte socios del grupo familiar, lo que generó problemas financieros, cheques rechazados y atrasos reiterados en salarios y pagos a proveedores.
Además, el sindicato informó que existen investigaciones judiciales en curso, que incluyen denuncias por apropiación indebida de fondos de la seguridad social, lavado de activos y presunta estafa, bajo la órbita de la Justicia Federal de San Isidro y la Fiscalía de Criminalidad Económica y Compleja de Rafaela.
ATILRA exigió intervención inmediata de las autoridades laborales nacionales para garantizar el pago de los salarios adeudados, frenar el lockout y proteger a las familias afectadas por la paralización de la planta. Mientras tanto, los trabajadores mantienen un acampe frente a la fábrica, en reclamo de sus derechos y por el futuro de sus hogares.

