Nacionales

Ajuste sin resultados: el propio Caputo reconoce que la recuperación no llega

En un contexto marcado por el deterioro del consumo y el enfriamiento de la actividad económica, el ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció públicamente su preocupación por la lenta recuperación de la economía y admitió que la inflación podría volver a acelerarse.

Durante una exposición en la Bolsa de Comercio de Rosario, el funcionario dejó entrever las tensiones del modelo económico que impulsa el Gobierno. “Me preocupa la velocidad de la recuperación”, sostuvo, al tiempo que reconoció que indicadores clave como el EMAE podrían mostrar caídas y que la inflación de marzo podría interrumpir la tendencia descendente.

Las declaraciones evidencian las dificultades del plan económico basado en un fuerte ajuste fiscal, que hasta el momento no logra traducirse en una mejora tangible para amplios sectores de la población. Mientras el oficialismo destaca supuestos niveles récord en variables como el PBI o las exportaciones, el consumo interno continúa sin repuntar, reflejando el impacto directo de las políticas de recorte sobre el poder adquisitivo.

Pese a este escenario, Caputo defendió el rumbo económico y descartó cualquier cambio de estrategia. “No nos va a desviar del rumbo. Vamos a llegar a la meta”, afirmó, relativizando los efectos negativos en el corto plazo.

El ministro también insistió en su intención de eliminar las retenciones al agro, aunque admitió que esa medida agravaría el déficit fiscal en el corto plazo. Esta contradicción pone en evidencia las tensiones internas del programa económico: mientras se sostiene el discurso de equilibrio fiscal, se proyectan decisiones que podrían comprometerlo.

En su exposición, el funcionario apeló además a comparaciones con gestiones anteriores, calificando al modelo previo como “anti-gente” y atribuyendo las críticas actuales a sectores que “estaban cómodos” con ese esquema. Sin embargo, evitó profundizar en el impacto social del ajuste en curso.

El tono del ministro escaló aún más cuando se refirió a economistas que proponen una devaluación para mejorar la competitividad. Lejos de un debate técnico, Caputo recurrió a descalificaciones y exabruptos, afirmando que esas posturas le generan “ganas de cagarlos a patadas en el culo”.

Las declaraciones no solo reflejan la creciente presión sobre el equipo económico, sino también la falta de consensos y el clima de tensión en torno a un programa que, mientras busca estabilizar variables macroeconómicas, enfrenta crecientes cuestionamientos por sus consecuencias sociales.

También te puede gustar...