Sectores sindicales enfrentados a la conducción de la CGT convocaron a un plenario el próximo 1 de mayo, en una señal de creciente fragmentación dentro del movimiento obrero y de endurecimiento frente al Gobierno.
El encuentro, impulsado por el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), busca reunir a más de 1.500 delegados y avanzar en una agenda propia, diferenciada de la central obrera tradicional. “Tiene que ser el primer paso en la elaboración de un programa del movimiento obrero para el país”, afirmó Rodolfo Aguiar, uno de los principales referentes del espacio.
La reunión se realizará en un predio de la Unión Obrera Metalúrgica, en el partido bonaerense de Pilar, y forma parte de una estrategia para consolidar un bloque sindical más confrontativo.
El FreSU nuclea gremios provenientes tanto de la CGT como de las dos CTA, incluyendo sectores como metalúrgicos, aceiteros, aeronáuticos y estatales. En los últimos meses, este espacio ganó visibilidad a partir de protestas y paros contra la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei.
Desde el sector convocante, advierten que el objetivo es profundizar la presión en las calles y construir una alternativa sindical más combativa. También cuestionan el rumbo económico y plantean la necesidad de frenar medidas que, aseguran, afectan salarios y empleo.
La convocatoria expone no solo el conflicto con el Gobierno, sino también las crecientes divisiones dentro del sindicalismo, en un escenario donde la unidad aparece cada vez más lejana

