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El Gobierno busca eliminar la Ley de Etiquetado Frontal: punto por punto, qué cambia y cuáles son los argumentos

El Gobierno nacional envió al Senado un proyecto para derogar por completo la Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos, vigente desde 2022, y pidió su “pronto tratamiento y sanción”. La iniciativa lleva las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Salud Mario Lugones.

La propuesta elimina los octógonos negros de advertencia en los envases y también todas las restricciones vinculadas a publicidad infantil, entornos escolares y uso de personajes en productos alimenticios.

Estos son los principales puntos del proyecto:

Derogación total de la ley: el texto elimina en su totalidad la Ley 27.642 de Promoción de la Alimentación Saludable. De aprobarse, dejarían de ser obligatorios los sellos que advierten sobre exceso de azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías.

Críticas al sistema actual: el Ejecutivo sostiene que el esquema vigente aplica criterios “binarios” que no distinguen entre distintos tipos de alimentos ni contemplan las porciones reales consumidas. Según el Gobierno, eso provoca que productos tradicionales o considerados saludables reciban advertencias similares a las de ultraprocesados.

“Confusión” para los consumidores: el proyecto afirma que los octógonos generan interpretaciones simplificadas y poco precisas sobre la calidad nutricional de los alimentos.

Reclamo de la industria alimenticia: la Casa Rosada asegura que el sistema actual no incentiva mejoras graduales en las recetas de los productos, porque cualquier exceso mantiene la advertencia sin reconocer cambios parciales.

Impacto económico y Mercosur: otro de los argumentos es que Argentina quedó desalineada respecto de otros países del Mercosur, obligando a muchas empresas a fabricar envases distintos para cada mercado. Según el texto, esto perjudica especialmente a las PyMEs por los mayores costos de adaptación.
Rigidez de la norma: el Gobierno considera que muchos criterios técnicos quedaron fijados directamente en la ley y eso dificulta actualizar el sistema según nuevos consensos científicos o cambios en las Guías Alimentarias.

Qué seguirá vigente: el proyecto aclara que no desaparecerá la información nutricional obligatoria. Los productos seguirán mostrando calorías, grasas, azúcares y sodio según las normas del Código Alimentario Argentino y regulaciones del Mercosur.

Con esta iniciativa, el Gobierno busca reemplazar el actual esquema de advertencias por un modelo que considera “más flexible, uniforme y técnicamente consistente”. Ahora la discusión quedó en manos del Congreso.

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