Un relevamiento del Hospital de Clínicas reveló que más del 50% de las mujeres estudiadas presentaba placas arteriales. Especialistas remarcan la importancia de los controles y la prevención cardiovascular.
En el marco del Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, especialistas del Hospital de Clínicas de la UBA advirtieron sobre el crecimiento de las enfermedades cardiovasculares en mujeres mayores de 50 años y remarcaron la importancia de la prevención y los controles médicos periódicos.
Según un relevamiento realizado durante la Semana de la Salud Cardiovascular, el 52% de las mujeres evaluadas —con una edad promedio de 58 años— presentaba placas de ateroma, acumulaciones de colesterol en las arterias que pueden derivar en infartos o accidentes cerebrovasculares (ACV).
El informe también señaló que muchas mujeres continúan asociando el mayor riesgo de muerte al cáncer, cuando las enfermedades cardiovasculares representan actualmente la principal causa de fallecimiento femenino a nivel mundial, de acuerdo con datos de la Federación Mundial del Corazón.
“La problemática suele permanecer subdiagnosticada y subestimada, lo que retrasa la detección temprana y el acceso oportuno a estrategias de prevención y tratamiento”, explicó la Dra. Verónica Volberg, jefa de la División Cardiología del Hospital de Clínicas.
Los especialistas indicaron que el riesgo cardiovascular aumenta significativamente después de la menopausia, cuando disminuye la protección hormonal natural. Además, señalaron que existen factores específicos que incrementan aún más ese riesgo, como hipertensión durante el embarazo, diabetes gestacional, menopausia precoz y antecedentes de tratamientos oncológicos.
El estudio también detectó que muchas pacientes desconocían padecer hipertensión arterial, una de las principales causas de daño vascular silencioso. Según los datos relevados, el 22% de las mujeres con hipertensión no sabía que tenía esa condición.
Desde el Hospital de Clínicas remarcaron que la mayoría de las enfermedades cardiovasculares pueden prevenirse mediante hábitos saludables y controles médicos adecuados. Entre las principales recomendaciones figuran no fumar, controlar regularmente la presión arterial, mantener niveles adecuados de glucosa y colesterol, realizar actividad física y sostener una alimentación equilibrada.
Los profesionales advirtieron que muchas de estas enfermedades avanzan durante años sin síntomas visibles y que actuar de manera temprana resulta clave para reducir complicaciones graves y mejorar la calidad de vida.

