La crisis económica volvió a impactar en el empleo y alcanzó a Farmacias Dr. Ahorro, que tras 24 años de actividad en el país pidió su propia quiebra, cerró todas sus sucursales y dejó a más de 330 trabajadores sin empleo.
La decisión fue oficializada por el Juzgado Comercial N°23, que decretó la quiebra de Energía y Vida de Argentina S.A., firma de capitales mexicanos que había llegado al país en 2002 con un modelo de medicamentos genéricos a bajo costo.
La cadena llegó a contar con 47 locales en distintas provincias y en la Ciudad de Buenos Aires, pero la caída del consumo, el endeudamiento y la recesión terminaron por acelerar su cierre definitivo.
El impacto más fuerte recayó sobre los trabajadores, que denunciaron despidos sin indemnización, salarios adeudados y aportes impagos. Según afirmaron, la empresa venía atravesando un proceso de vaciamiento con cierres progresivos de locales y retiro de activos.
En paralelo, los empleados realizaron protestas para reclamar el cobro de haberes y exigir que la Justicia investigue las condiciones en las que se produjo la quiebra.
Desde la empresa argumentaron que la decisión respondió a la “imposibilidad material e irreversible” de continuar operando en el país, en un nuevo caso de crisis empresarial que golpea al sector comercial argentino.

