Trabajadoras y trabajadores del Hospital Garrahan realizaron ayer un nuevo abrazo y protesta en la puerta del hospital, acompañados por diputados nacionales, legisladores porteños, referentes gremiales, de derechos humanos, colectivos de familiares de pacientes y otros sectores, en repudio a los 44 sumarios aplicados recientemente al equipo de salud. Durante la jornada, las críticas se centraron en el ministro de Salud del presidente Javier Milei, Mario Lugones, y en el interventor político designado, Mariano Pirozzo.
Al respecto, mediante un comunicado la secretaria general de la APyT, licenciada Norma Lezana, afirmó que “el odio y el revanchismo de esta gestión de salud y del Gobierno nacional son increíbles”. En ese sentido, recordó que, tras meses de reclamos, el equipo de salud logró que se reconociera el histórico 61 por ciento de aumento salarial y un bono remunerativo de 450.000 pesos, pero que inmediatamente después comenzaron las represalias.
“El ministro Lugones y su interventor político en el hospital —que ni es pediatra, ni formado en la universidad pública, ni conoce la gestión en salud— se han ensañado con quienes nuestros compañeros eligieron como voceros del movimiento social que encabezamos”, declaró Lezana. Y añadió al respecto que los sumarios responden a una lógica de “revancha”, porque “luchar sirve y este gobierno, aunque cruel e inhumano, no es invencible”. Sostuvo además que los expedientes son “una chapucería e inconsistentes: no tienen una sola prueba para acusarnos de nada”.
También, la dirigente señaló que la situación del hospital es crítica: “El Garrahan está gestionado de la peor manera en toda su historia. El Consejo de Administración está pintado y se violenta todos los días el reglamento interno. Hay una conducción autoritaria e hipercentralizada en Pirozzo, que desconoce la pediatría y administra el hospital pediátrico más prestigioso del continente”.
Lezana también apuntó al ministro: “Lugones, que impulsa sumarios truchos contra quienes hace 38 años le ponemos el cuerpo al hospital, está acusado de ser responsable político —y quizá penal— de 124 muertes por fentanilo contaminado debido al desguace de la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica). El mismo que debe dar explicaciones por la corrupción con laboratorios en la ANDIS es quien levanta el dedo para acusar a este equipo de salud”.
En ese marco, la APyT reiteró su reclamo: “Además de anular definitivamente estos sumarios, lo mejor que pueden hacer Lugones y Pirozzo es renunciar. El Garrahan necesita otra conducción”.
Finalmente, exponiendo entre las y los oradores del abrazo al Garrahan, Lezana remarcó que lo que debería estar discutiéndose en el hospital es “un plan a cinco años, el llamado a concurso para cubrir los 300 cargos de profesionales y técnicos valiosos que renunciaron, terminar con la violencia institucional, dejar sin efecto los contratos de locación y pasar a planta al personal precarizado, y restablecer el régimen de residencias previo a su devaluación a becas extorsivas”.
Y concluyó: “Si no lo saben hacer o no quieren hacerlo, que nos dejen el Garrahan a nosotros: podemos hacernos cargo perfectamente”.

