El sindicato de conductores de trenes La Fraternidad confirmó que este jueves se llevará adelante el paro ferroviario en el Área Metropolitana de Buenos Aires, luego de que fracasara una reunión con funcionarios del Gobierno nacional en la que no hubo ninguna propuesta concreta para recomponer los salarios.
Desde el gremio señalaron que el encuentro realizado en el ámbito de la Secretaría de Transporte terminó sin avances, lo que dejó firme la medida de fuerza convocada ante la falta de respuestas oficiales.
“En la reunión no se llegó a ningún acuerdo salarial, por lo que el paro se mantiene”, indicaron desde el sindicato, y aclararon que hasta el momento no hay prevista una nueva instancia de diálogo antes del jueves.
Salarios congelados y paritarias bloqueadas
El secretario general de La Fraternidad, Omar Maturano, fue contundente al explicar los motivos de la protesta: denunció que el Gobierno mantiene las paritarias pisadas y se niega a discutir una recomposición salarial acorde a la inflación, además de incumplir normas básicas de seguridad ferroviaria.
“El paro es porque el Gobierno pisó las paritarias y no cumple con las medidas de seguridad que exigimos”, afirmó el dirigente sindical.
En declaraciones radiales, Maturano apuntó directamente contra la política laboral del Ejecutivo:
“Te obligan a firmar lo que ellos quieren y nosotros, para mantener la paz social, lo aceptamos. Pero ya nos cansamos”, expresó.
Sin conciliación obligatoria
Desde el área laboral del Gobierno señalaron que, por el momento, no se dictará la conciliación obligatoria, una herramienta que permitiría suspender la medida de fuerza durante 15 días y forzar una nueva negociación.
“Si nadie la pide, no se va a dictar”, indicaron fuentes oficiales, lo que deja abierta la posibilidad de que el conflicto escale y afecte el servicio ferroviario en una de las regiones con mayor circulación de pasajeros del país.
Alerta por vaciamiento y privatización
Maturano también vinculó el deterioro del sistema ferroviario con una estrategia de vaciamiento que, según advirtió, podría facilitar futuros procesos de privatización.
“Está todo roto, todo patas para arriba. Así los privados van a querer comprar los trenes más baratos, porque no los están cuidando”, alertó el dirigente, y agregó que una eventual concesión permitiría que las empresas impongan sus propias reglas, en detrimento del rol del Estado y de los trabajadores.
Conflicto abierto
Desde La Fraternidad remarcaron que el paro es una respuesta directa al ajuste sobre los salarios y las condiciones laborales, y advirtieron que, si el Gobierno no modifica su postura, el conflicto podría profundizarse en los próximos días.

