El Gobierno nacional oficializó un nuevo esquema de aumentos para los colectivos y trenes de jurisdicción nacional que circulan en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La medida comenzará a aplicarse desde el próximo lunes 18 de mayo y prevé incrementos mensuales en las tarifas durante los próximos meses.
La actualización fue puesta a consideración pública mediante un proceso de participación ciudadana no vinculante y afectará tanto a los servicios ferroviarios metropolitanos y de larga distancia como a las líneas de colectivos nacionales.
En el caso de los trenes metropolitanos del AMBA —que incluyen las líneas Sarmiento, Roca, Mitre, San Martín, Belgrano Sur, Belgrano Norte, Urquiza y Tren de la Costa— las subas se extenderán hasta septiembre. Para los usuarios con tarjeta SUBE registrada, el boleto mínimo pasará de $330 en mayo a $530 en septiembre, mientras que quienes tengan la SUBE sin registrar abonarán tarifas considerablemente más altas.
También se actualizarán los valores de los trenes de larga distancia. El trayecto Constitución-Mar del Plata costará $29.972 en mayo y llegará a $48.137 en septiembre. Otros servicios como Retiro-Rosario, Retiro-Junín y Once-Bragado tendrán incrementos similares.
Por otra parte, los servicios ferroviarios regionales también sufrirán aumentos progresivos. Entre ellos se encuentran el Tren de las Sierras, el Tren del Valle y los recorridos Paraná-La Picada y Güemes-Campo Quijano.
En cuanto a los colectivos nacionales, las nuevas tarifas comenzarán a regir desde el 18 de mayo y tendrán nuevas actualizaciones en junio y julio. En las líneas suburbanas Grupo I, que conectan la Ciudad de Buenos Aires con el primer y segundo cordón del conurbano bonaerense, el boleto mínimo pasará de $714 en mayo a $742 en julio para quienes tengan la SUBE registrada.
Mientras tanto, las líneas suburbanas Grupo II —que unen la Ciudad con distritos más alejados como La Plata o Zárate— también registrarán incrementos tanto en la tarifa terminal como en el valor por kilómetro recorrido.
El esquema forma parte de la política del Gobierno orientada a reducir subsidios al transporte público y avanzar en una actualización gradual de las tarifas. Sin embargo, la medida genera preocupación entre los usuarios debido al impacto que tendrá en el costo diario de los traslados.

