Este miércoles, miles de mujeres se concentraron cerca del Congreso Nacional para participar de la marcha “Ni Una Menos”, a 11 años de la primera movilización. La protesta estuvo marcada por los recientes femicidios de Agostina Vega (14 años, Córdoba) y Dulce Candia (17 años, Misiones), cuyos nombres fueron uno de los principales reclamos.
Las organizadoras exigieron la renuncia del ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros y la destitución de los fiscales Raúl Garzón e Iván Rodríguez, denunciando la “desidia organizada del Poder Judicial” que deja impunes los crímenes y refleja violencias institucionales.
El acto central contó con la lectura de un documento a cargo de la actriz Thelma Fardin y la participación de mujeres de todas las edades, referentes políticos y familiares de víctimas. Entre ellos estuvieron los familiares de Brenda del Castillo y Morena Verdi, víctimas de un triple crimen narco en Florencio Varela. Antonio del Castillo, abuelo de Brenda, destacó el apoyo masivo de la gente y la emotividad de la movilización: “Salgo y quiero volver viva a mi casa”, recordó en los carteles que más le impactaron.
La protesta buscó visibilizar la persistencia de la violencia de género en Argentina, donde ocurre un femicidio cada 31 horas, y exigir respuestas concretas del Estado frente a los asesinatos y desapariciones de mujeres y niñas.

