La interpelación por el escándalo de Luna Ortigoza, la exdirectora de Género de Morón que permanece prófuga tras el hallazgo de casi medio kilo de cocaína en una vivienda de Castelar, dejó más de una señal política para el gobierno local.
Ante la ausencia del intendente Lucas Ghi, quien fue cuestionado por no asistir al Concejo Deliberante, el encargado de dar explicaciones fue el secretario de Seguridad, Damián Cardoso. Durante más de cuatro horas defendió el accionar del Municipio, aseguró que “nada hacía prever” la actividad delictiva de la funcionaria y destacó que fue desplazada apenas se conoció la acusación. “Grave sería que el intendente no la desplace de su cargo”, sostuvo.
Sin embargo, el funcionario se diferenció de Ghi al negar que la Secretaría de Seguridad hubiera impulsado los allanamientos, como había afirmado el jefe comunal en un comunicado oficial, y recordó que Ortigoza fue designada durante la actual gestión, contradiciendo otra explicación brindada por el intendente.
Cardoso también endureció su postura contra la exfuncionaria. Reconoció que mantenía contacto institucional con ella por su trabajo en asistencia a víctimas de violencia, pero aclaró que eso no implicaba una valoración personal. “A la luz de lo visto, es una persona detestable”, afirmó.
Durante el intercambio con los concejales, confirmó que Ortigoza continúa siendo empleada de planta permanente por las garantías administrativas vigentes, aunque tiene el salario retenido debido a la orden de captura nacional e internacional que pesa sobre ella.
La oposición cuestionó la ausencia de Ghi y reclamó mayores explicaciones políticas. Mientras tanto, la investigación judicial continúa avanzando. Según reveló Cardoso, uno de los detenidos declaró que compraba droga a Ortigoza y aportó datos de cuentas bancarias que ahora están siendo peritadas por la Justicia.

