La situación del jefe de Gabinete del Gobierno de Javier Milei, Manuel Adorni, generó tensión política luego de que sectores de la oposición en el Congreso impulsaran una moción de censura en su contra.
El mecanismo fue presentado por distintos bloques legislativos: desde el kirchnerismo en Diputados, el legislador Pablo Juliano (Provincias Unidas) con un pedido de interpelación previo, y en el Senado el impulsor fue el senador José Mayans (Bloque Justicialista). La iniciativa busca que Adorni deje su cargo en la administración nacional.
Qué es una moción de censura
La moción de censura está prevista en la Constitución Nacional argentina desde la reforma de 1994, que también creó la figura del jefe de Gabinete dentro del Poder Ejecutivo. Se encuentra contemplada en el artículo 101.
Este mecanismo le permite al Congreso exigir responsabilidad política al jefe de Gabinete y, eventualmente, removerlo de su cargo. Es importante destacar que solo puede aplicarse a esa figura del Poder Ejecutivo.
A diferencia de otros procedimientos, no requiere la demostración de un delito ni una falta judicial: se trata de una decisión estrictamente política del Congreso.
Cómo es el procedimiento
El proceso tiene dos etapas principales:
En primer lugar, el jefe de Gabinete debe ser interpelado en el Congreso, donde responde preguntas y puede defender su gestión. Luego, se pasa a la votación de la moción de censura.
Para que prospere, se necesita mayoría absoluta en ambas cámaras, es decir, más de la mitad del total de los miembros del Congreso, sin importar cuántos legisladores estén presentes al momento de la votación.
Qué consecuencias tendría
Si la moción de censura fuera aprobada tanto en Diputados como en el Senado, Manuel Adorni debería abandonar su cargo de jefe de Gabinete. Sin embargo, al tratarse de una decisión política y no judicial, el presidente Javier Milei podría volver a nombrarlo en el mismo puesto.
La iniciativa parlamentaria surge en un contexto de cuestionamientos opositores vinculados a la evolución patrimonial del funcionario, tras la ratificación de sus declaraciones juradas en el marco de su gestión.

