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Pautas para evitar el aumento de infecciones respiratorias en niñas y niños

Con la llegada del frío y las bajas coberturas de vacunación, es necesaria una mayor vigilancia de los adultos responsables para evitar contagios y complicaciones.

Frente a la consolidación de las bajas temperaturas, una mayor circulación de virus respiratorios y el aumento de los casos de coqueluche; el Ministerio de Salud de la Provincia recuerda las señales de alarma para que bebés, niñas y niños no concurran a las instituciones educativas. Se apunta a prevenir el agravamiento de cuadros y la propagación de enfermedades.

Ante síntomas como fiebre, vómitos o diarrea en las últimas 24 horas, dolor intenso de oído, garganta y cabeza, conjuntivitis con secreción, y manchas o erupciones en la piel; la población infantil debe quedarse en casa. Con tos y moco pueden asistir al maternal, jardín o colegio únicamente si no presentan ninguno de los indicadores mencionados; ni dificultades para respirar y/o decaimiento importante.

En invierno suele registrarse un incremento exponencial en las consultas por infecciones respiratorias agudas, principalmente causadas por el Virus Sincicial Respiratorio (VSR) e Influenza (gripe). Estas infecciones en los pulmones y las vías respiratorias representan una de las principales causas de complicación médica en menores de un año.

Estos datos sumados al aumento significativo de los casos de coqueluche o tos convulsa, tras el abandono de políticas de vacunación y demoras en la entrega de insumos por parte del Gobierno Nacional; representan una situación de mayor riesgo en el contexto sanitario actual.

Por esto, la cartera de Salud bonaerense pide extremar los cuidados, consultar al pediatra y evitar la escolarización ante la presencia de signos de alerta. Las niñas y niños pueden volver a la rutina, sólo si ya pasaron 24 horas sin fiebre y sin tomar antitérmicos; y en los cuadros bacterianos luego de un día de toma completa del antibiótico recetado por el especialista.

Otros cuidados

Frente a la necesidad de tener más calefaccionados los hogares, aumenta también el riesgo a las intoxicaciones ambientales por monóxido de carbono; por eso es clave revisar los artefactos y ventilar los ambientes con frecuencia. Una mala combustión de los equipos a gas puede provocar intoxicaciones graves, incluso la muerte si se inhala en grandes cantidades.

Los especialistas sanitarios insisten en que es vital dejar siempre una rendija abierta para asegurar la entrada de aire. A veces el miedo a que las y los más chicos tomen frío lleva a sellar ventanas, y mantener muy cerrados los espacios; esto produce la acumulación del monóxido de carbono si existe alguna falla.

Tampoco se deben utilizar hornallas ni el horno para calentar más rápido la casa, ni dormir con ningún tipo de estufa que no tenga salida al exterior o con braseros en ambientes cerrados. Es recomendable que las estufas sean revisadas por un gasista matriculado, al igual que el resto de los aparatos que generen combustión.

En caso de sentir síntomas de intoxicación como dolor de cabeza, mareos, náuseas o vómitos; hay que abrir las ventanas, salir del ambiente y concurrir de inmediato al centro de salud más cercano. Ante una emergencia llamar al 107 Emergencias o al 103 Defensa Civil.

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