La paritaria de empleados de comercio cerró un nuevo acuerdo salarial que contempla un incremento del 5,7% a aplicarse en forma escalonada entre julio y septiembre de 2026, acompañado por sumas fijas que apuntan a reforzar los ingresos en el corto plazo.
El ajuste será remunerativo y no acumulativo, y se calculará sobre los básicos de cada categoría. Por ese motivo, el impacto final variará según el puesto, la antigüedad y los adicionales de cada trabajador. A lo largo de los próximos meses, los salarios se irán actualizando progresivamente hasta completar el porcentaje acordado.
En términos nominales, las categorías más altas registrarán incrementos mayores, ya que el porcentaje se aplica sobre una base salarial más elevada, mientras que los niveles iniciales percibirán subas más acotadas en valores absolutos.
El acuerdo también incluye una asignación extraordinaria por única vez de $50.000, de carácter no remunerativo y no acumulativo, que se abonará en dos pagos: $25.000 con los haberes de julio y $25.000 con los de agosto.
Además, se estableció un refuerzo adicional de $120.000 no remunerativos, que se pagará en seis cuotas mensuales de $20.000 entre diciembre de 2026 y mayo de 2027. Este esquema busca sostener el poder adquisitivo de los trabajadores en un contexto de actualización gradual de los salarios.
La negociación fue encabezada por la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECyS), junto con las cámaras empresarias del sector —la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Unión de Entidades Comerciales Argentinas (UDECA)—.
De esta manera, el nuevo esquema combina incrementos porcentuales en los básicos con pagos adicionales no remunerativos, en un intento por amortiguar el impacto inflacionario mientras se completa la aplicación total del acuerdo.

