En medio de la recesión, la pérdida del poder adquisitivo y las dificultades que atraviesan numerosas familias para acceder a bienes básicos, vecinos de Pilar impulsan el regreso del Club del Trueque, una modalidad de intercambio que tuvo su mayor expansión durante la crisis económica de 2001.
La primera jornada se realizará el próximo 8 de agosto en la Sociedad de Fomento de Villa Astolfi, donde los participantes podrán intercambiar productos y servicios sin utilizar dinero.
La iniciativa surgió a partir de asambleas barriales organizadas durante julio por Libres del Sur en Pilar y otros distritos de la región. Según sus impulsores, el objetivo es generar una herramienta comunitaria para que las familias puedan acceder a distintos productos frente a la caída del consumo.
“La idea de empezar con el Club del Trueque surgió de vecinos y vecinas en una asamblea para pensar estrategias frente a esta situación de crisis”, explicó Ana Barreto, dirigente local de Libres del Sur.
La referente señaló que la propuesta responde a un escenario de creciente dificultad económica y emergencia alimentaria. “La gente ya no tiene plata para consumir”, sostuvo al explicar las razones que llevaron a organizar nuevamente este sistema de intercambio.
Cómo funcionará el nuevo Club del Trueque

El mecanismo permitirá que cada participante pueda ofrecer productos o servicios y recibir otros a cambio. Además, quienes quieran podrán realizar ventas tradicionales durante la jornada.
Para coordinar la actividad, los organizadores crearon un grupo de WhatsApp donde los vecinos pueden publicar qué productos tienen disponibles para intercambiar y qué necesitan conseguir.
El encuentro funcionará bajo la modalidad de feria, con puestos ubicados dentro de la cancha de la Sociedad de Fomento de Villa Astolfi. La inscripción será previa para ordenar la participación y la distribución de los espacios.
La organización cuenta con el acompañamiento de la comisión directiva de la institución, que también lleva adelante ollas populares y merenderos para asistir a familias de la zona.
Crece la convocatoria
La propuesta generó una rápida respuesta entre los vecinos. “Me estalló el teléfono, todo el tiempo gente preguntándome cómo era, de qué se trata, quiero participar, quiero ir”, contó Barreto.
Hasta el momento, más de 25 personas ya confirmaron su participación en la primera edición.
Los organizadores anticiparon que, si la experiencia tiene una buena recepción, buscarán extenderla a otros barrios de Pilar y convertirla en una actividad semanal o quincenal como una alternativa comunitaria frente a la crisis económica.
