El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, lanzó una dura crítica contra el presidente Javier Milei al acusarlo de utilizar los recursos que corresponden a las provincias como herramienta de presión política para conseguir respaldo legislativo y avanzar con su estrategia electoral.
Las declaraciones fueron realizadas en una columna de opinión publicada en un medio cordobés, donde el mandatario bonaerense sostuvo que el Gobierno nacional aplica una política de “asfixia financiera” sobre las provincias y luego condiciona la devolución de esos fondos al acompañamiento de las iniciativas impulsadas por la Casa Rosada.
Según Kicillof, el objetivo central de esa estrategia es reunir los votos necesarios para aprobar proyectos clave del oficialismo, avanzar con la suspensión de las PASO y consolidar el camino hacia una eventual reelección presidencial.
“Milei utiliza la distribución de recursos públicos como moneda de cambio para obtener apoyo legislativo. Es un mecanismo tan sencillo como perverso”, afirmó el gobernador. En ese sentido, agregó que el Ejecutivo ofrece a las provincias “parte de los recursos que antes les quitó” mediante préstamos o adelantos de coparticipación.
Críticas al modelo económico
En su análisis, Kicillof también cuestionó el rumbo económico del Gobierno nacional y aseguró que, tras dos años y medio de gestión, el país perdió más de 300.000 puestos de trabajo y alrededor de 26.000 empresas cerraron sus puertas.
Asimismo, sostuvo que la industria, el comercio y la construcción continúan mostrando retrocesos, mientras que la actividad económica se concentra en sectores como la minería, el petróleo, el agro y las finanzas.
El mandatario bonaerense también afirmó que las provincias acumulan una pérdida superior a los 47 billones de pesos, producto de la caída de la coparticipación, la disminución de la recaudación y la reducción de las transferencias nacionales.
En ese marco, aseguró que el superávit fiscal exhibido por el Gobierno nacional se sostiene, en parte, sobre recursos que dejaron de percibir las administraciones provinciales.
Finalmente, Kicillof llamó a construir una alternativa política de alcance federal y advirtió que, según su visión, una continuidad del actual modelo económico “causaría daños irreparables” para las provincias y el conjunto del país.
Las afirmaciones del gobernador forman parte de un nuevo capítulo de la disputa política entre la administración bonaerense y el Gobierno nacional, en medio de las negociaciones por el reparto de fondos, la discusión sobre el calendario electoral y el tratamiento de proyectos clave en el Congreso.

