Mientras miles de docentes realizan una jornada de protesta por salarios, financiamiento y la restitución del FONID, el Ejecutivo anunció que monitoreará el cumplimiento del servicio educativo y ratificó que busca garantizar el 75% de la prestación en las escuelas. El conflicto marca el regreso a clases en varias provincias.
La vuelta a las aulas en varias provincias del país comenzó este lunes con un paro nacional convocado por la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA), mientras el Gobierno nacional ratificó que supervisará el cumplimiento del servicio educativo durante la jornada de protesta.
La medida de fuerza, prevista inicialmente por 24 horas, impacta en los niveles inicial, primario y secundario de establecimientos públicos de todo el país, aunque en algunos distritos sectores gremiales anunciaron que extenderán el cese de actividades hasta el martes 4 de agosto.
Entre los principales reclamos, los sindicatos exigen la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), una recomposición salarial frente a la pérdida del poder adquisitivo, mayor financiamiento para el sistema educativo y la sanción de una nueva Ley de Financiamiento Educativo. También manifestaron su rechazo a iniciativas que, según sostienen, afectan derechos laborales, previsionales y el funcionamiento de la educación pública.
La protesta coincide con el reinicio del ciclo lectivo tras el receso invernal en la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires, además de Chaco y Santiago del Estero. Si bien la medida alcanza principalmente a las escuelas estatales, algunos establecimientos privados también podrían verse afectados por adhesiones de docentes y de gremios como SADOP.
A la convocatoria de CTERA se suman sindicatos docentes bonaerenses como SUTEBA, FEB, UDOCBA y AMET, además de organizaciones universitarias, entre ellas CONADU Histórica. En paralelo, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) también realiza un paro nacional, lo que podría afectar el funcionamiento de distintos organismos públicos.
En la provincia de Buenos Aires, sectores sindicales opositores a la conducción de SUTEBA, como la agrupación Multicolor, impulsan una protesta de 48 horas, por lo que algunas escuelas podrían continuar sin actividad durante el martes.
Desde esos espacios cuestionaron el nivel de inversión nacional en educación y aseguraron que el presupuesto destinado al sector sufrió una fuerte reducción en los últimos años, con impacto en infraestructura escolar, programas educativos, becas y políticas de inclusión.
En la previa del paro, el Ministerio de Capital Humano informó, a través del Consejo Federal de Educación, que espera garantizar al menos el 75% de la prestación habitual del servicio educativo durante la jornada y anticipó que realizará un seguimiento del funcionamiento de los establecimientos.
La convocatoria profundiza el conflicto entre el Gobierno nacional y los gremios docentes, que mantienen abiertos los reclamos por salarios, financiamiento y políticas educativas en el inicio del segundo semestre escolar.

