El fuerte incremento de las tarifas eléctricas impacta en uno de los principales espacios culturales de Mar del Plata, donde más de 400 alumnos participan de propuestas educativas gratuitas. El caso se suma a los reclamos de vecinos e instituciones de la Costa Atlántica por las elevadas boletas de EDEA.
El Teatro Tronador de Mar del Plata recibió una factura de electricidad superior a los $13 millones, en medio de los crecientes reclamos por los aumentos en las tarifas de luz registrados en distintas localidades de la Costa Atlántica.
El monto encendió las alarmas por el impacto que representa para el funcionamiento de uno de los principales espacios culturales de la ciudad, que además desarrolla actividades educativas gratuitas.
En el entorno del teatro señalaron que allí estudian más de 400 alumnos a través de propuestas vinculadas al IISA, el Teatro Colón y la formación en artes y oficios. Según remarcaron, estas actividades se sostienen sin subsidios y requieren afrontar elevados costos de mantenimiento y funcionamiento.
Reclamos por las tarifas de EDEA
La situación del Tronador se conoce mientras se multiplican las críticas de usuarios de la Costa Atlántica por las facturas emitidas por EDEA.
Durante agosto se realizaron movilizaciones en distintos puntos de la región para denunciar incrementos considerados extraordinarios. En Santa Teresita, por ejemplo, vecinos exhibieron públicamente boletas que alcanzaron los $800.000.
Los cuadros tarifarios de las distribuidoras bonaerenses registraron distintas modificaciones durante 2026, con nuevas actualizaciones para los consumos correspondientes a agosto.
El impacto en instituciones y espacios culturales
La factura del Teatro Tronador volvió a poner en discusión el impacto de los costos energéticos sobre instituciones que cumplen funciones culturales y educativas.
El escenario también generó intervenciones de gobiernos municipales. En el Partido de La Costa, por ejemplo, autoridades locales mantuvieron reuniones con representantes de EDEA y acordaron suspender temporalmente cortes por falta de pago mientras se analizaban situaciones particulares.
El caso del Tronador suma así un nuevo capítulo a la discusión sobre el alcance de los aumentos tarifarios y su impacto no sólo sobre los hogares, sino también sobre comercios, instituciones y espacios culturales.

