La ministra Silvina Batakis recorrió el avance de la obra donde se están finalizando 11 viviendas
El gobierno de la Provincia sigue apostando a la obra pública como dinamizador de las economías regionales para garantizar que cada vez más bonaerenses tengan su casa propia con recursos propios aunque se trate de proyectos habitacionales abandonados por el gobierno Nacional, como el caso de las viviendas del barrio Azul de Quilmes, que se están terminando mediante el Programa Completar.
En ese sentido, desde el Ministerio de Hábitat y Desarrollo Urbano que conduce Silvina Batakis, se llevó adelante una recorrida de obra para evaluar los avances de las 11 viviendas que se están finalizando.
“La Provincia hace un gran sacrificio con la convicción de que no se pueden echar a perder los recursos de los bonaerenses, que tanto hicieron para tener su casa propia. El Estado nacional desfinanció este desarrollo urbano y nosotros estamos terminando las viviendas que estaban más avanzadas porque entendemos que la vivienda es el primer eslabón de la verdadera libertad de las familias”, dijo Batakis.
Este proyecto fue paralizado por la interrupción de financiamiento por parte del gobierno Nacional con un grado de avance del 41 por ciento. Cada casa a finalizar es de 2 dormitorios con una superficie 63 de metros cuadrados.
Por otro lado, con el mismo Programa Completar, también se están terminando 24 viviendas del Barrio Memoria, Verdad y Justicia del mismo distrito. Además, hay en marcha 28 unidades funcionales con su infraestructura en el barrio La Odisea, y se finalizaron las obras de infraestructuras en los barrios La Unión y San Martín.
El Programa Completar es una iniciativa que busca concluir más de 6.000 viviendas cuya construcción fue paralizada por la interrupción del financiamiento nacional.
Desde 2023, Nación dejó sin fondos a más de 120 proyectos habitacionales que se traducen en 16.000 viviendas, afectando directamente a miles de familias y provocando un fuerte impacto económico y social. La paralización de estas obras significó además la pérdida de más de 70.000 puestos de trabajo y agudizó la crisis habitacional en el territorio bonaerense.

