La cúpula de la Unión Industrial Argentina se reunió con funcionarios de segunda línea del Ministerio de Economía y presentó un documento con 38 pedidos para enfrentar la transición hacia una economía más abierta. Luis Caputo no participó del encuentro y el Gobierno no anunció medidas para el sector, que atraviesa una nueva caída de la actividad.
La conducción de la Unión Industrial Argentina (UIA) se reunió con funcionarios del Ministerio de Economía, pero se retiró sin compromisos concretos ni señales de medidas para atender los reclamos del sector. El encuentro se produjo en medio de las tensiones con el Gobierno nacional por la situación de la industria y el impacto del modelo económico impulsado por Javier Milei.
La delegación estuvo encabezada por el presidente de la entidad, Martín Rappallini, acompañado por los vicepresidentes David Uriburu y Rodríguez Pérez Graziano, el secretario del Comité Ejecutivo, Eduardo Nougués, y la directora ejecutiva, Laura Bermúdez.
Por parte del Gobierno participaron el secretario de Coordinación, Pablo Lavigne; la subsecretaria de Política Industrial, Daniela Ramos; y el secretario de Hacienda, Carlos Guberman. El ministro Luis Caputo no estuvo presente, ya que se encuentra en Estados Unidos junto al presidente Milei.
La reunión había sido solicitada públicamente por los industriales y se concretó luego de los cruces registrados durante el Día de la Industria. Sin embargo, según la reconstrucción del encuentro, no hubo anuncios ni avances concretos que permitieran anticipar cambios en la política económica hacia el sector.
Otro dato que marcó el tono de la jornada fue la ausencia de una fotografía oficial y de un comunicado del Ministerio de Economía con detalles sobre lo conversado.
38 reclamos para enfrentar la apertura económica
Durante el encuentro, la UIA entregó un documento con 38 puntos en los que plantea distintas medidas para acompañar al sector industrial durante la transición hacia una economía más abierta.
La entidad propone establecer un “puente” que permita atravesar ese proceso y reclama condiciones de competencia que considera necesarias para “nivelar la cancha”, con especial atención al crecimiento de las importaciones provenientes de China.
De acuerdo con la información difundida sobre la reunión, los funcionarios recibieron el documento y escucharon los planteos, pero no asumieron compromisos sobre medidas específicas.
En paralelo, el Ministerio de Economía y el propio Caputo difundieron un mensaje sobre el récord de las exportaciones agroindustriales durante los primeros ocho meses del año, que alcanzaron los 84,26 millones de toneladas. La publicación contrastó con los reclamos presentados por la representación industrial.
La actividad industrial, bajo presión
El encuentro se desarrolló en un contexto de retroceso de la actividad manufacturera. El último dato oficial citado en la información corresponde a julio, cuando la industria registró una caída del 4,9%. Los indicadores privados de agosto, según el mismo reporte, anticipaban un comportamiento similar.
Mientras las empresas advierten sobre las dificultades para competir en un escenario de mayor apertura comercial, el Gobierno sostiene su decisión de no implementar políticas específicas para sectores determinados y apuesta a la reconversión de las actividades que perdieron competitividad bajo el nuevo esquema económico.
Por ahora, la reunión no modificó ese panorama: la UIA llevó sus planteos a Economía, pero se retiró sin anuncios ni respuestas concretas sobre las medidas solicitadas.

