La investigación revela que los microplásticos y los nanoplásticos se acumulan a niveles más altos en el cerebro que en el hígado y el riñón. Los microplásticos, partículas de plástico de menos de 5 milímetros de tamaño, aumentaron significativamente su presencia en el medio ambiente en las últimas décadas. Pueden ser invisibles a simple vista …









