El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), que nuclea a más de 140 organizaciones gremiales, denunció un “ataque directo” contra la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y vinculó la intervención judicial del sindicato con una presunta “persecución política” impulsada contra sectores del movimiento obrero.
El espacio sindical cuestionó con dureza el fallo de la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, que anuló las elecciones de la UOM tanto en la seccional Zárate-Campana como a nivel nacional.
A través de un comunicado, el FreSU sostuvo que la decisión judicial no es un hecho aislado y aseguró que forma parte de una ofensiva contra las organizaciones sindicales que enfrentan las políticas del Gobierno de Javier Milei.
“El ataque comenzó poco después de que la UOM fuera la casa donde nos encontramos las organizaciones sindicales que decidimos enfrentar los embates del Gobierno nacional contra la clase trabajadora”, señaló el documento.
El frente gremial remarcó que desde el inicio de la gestión libertaria se impulsaron medidas como el DNU 70/23, el protocolo antipiquetes y reformas laborales que, según denunciaron, perjudican los derechos de los trabajadores.
Además, el FreSU apuntó directamente contra los jueces Víctor Pesino y María Dora González, integrantes de la Sala VIII, al recordar que fueron quienes también restablecieron la vigencia de la reforma laboral impulsada por el oficialismo.
En ese sentido, remarcaron que el juez Pesino recibió una extensión de cinco años en su cargo poco después del fallo y sugirieron una conexión política entre sectores del Poder Ejecutivo y la Justicia.
La organización sindical defendió la legitimidad de las elecciones anuladas y destacó que Abel Furlán obtuvo un amplio respaldo tanto en la conducción nacional del gremio como en la seccional Zárate-Campana.
“Repudiamos esta arbitraria intervención y reclamamos la devolución de los cargos a quienes fueron elegidos democráticamente por los trabajadores metalúrgicos”, expresaron.
Finalmente, el FreSU ratificó su apoyo a la conducción de la UOM y advirtió que el movimiento obrero continuará enfrentando las políticas de ajuste.
“No hay hostigamiento capaz de detener la lucha de la clase trabajadora argentina”, concluyó el comunicado.

