Mientras crecen las dificultades de miles de familias para afrontar préstamos y tarjetas de crédito, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, ratificó que el Gobierno no impulsará ningún mecanismo de asistencia para los clientes bancarios en mora y volvió a minimizar el impacto del incremento del endeudamiento.
Las declaraciones fueron realizadas durante la presentación del Informe de Política Monetaria del segundo trimestre y se suman a la postura ya expresada por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, quienes también descartaron cualquier tipo de intervención estatal para aliviar la situación de los deudores.
“Vamos a evitar las soluciones que impliquen quitarle recursos a alguien para asignárselos a otro. Seguimos viendo esto como una conversación entre privados”, afirmó Bausili al justificar la decisión de dejar las renegociaciones exclusivamente en manos de los bancos y sus clientes.
El titular del Banco Central sostuvo además que la intervención del Estado en este tipo de situaciones suele generar consecuencias negativas y aseguró que las propias entidades financieras prefieren resolver los casos de mora sin participación oficial.
Pese a que distintos informes vienen advirtiendo sobre un aumento de la morosidad y del endeudamiento de los hogares, Bausili insistió en que el fenómeno “está en niveles normales” y aseguró que “no preocupa”. Según explicó, se trata de un proceso que se corrige con refinanciaciones y acuerdos entre las partes.
En la misma línea, el equipo económico volvió a descartar medidas como subsidios a las tasas, programas de rescate, emisión monetaria o fondos especiales para asistir a quienes atraviesan dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras.
Durante la conferencia, el funcionario también transmitió un mensaje optimista sobre la marcha de la economía. Aseguró que la inflación continuará desacelerándose, pronosticó una expansión de la actividad económica y sostuvo que el consumo seguirá recuperándose tras el ajuste monetario aplicado por el Gobierno.
Las definiciones del Banco Central llegan en un contexto de creciente preocupación por el nivel de endeudamiento de los hogares y las dificultades de numerosos sectores para afrontar el pago de créditos, tarjetas y préstamos personales, una realidad que diversas consultoras y organizaciones vienen señalando en los últimos meses.

