El Concejo Deliberante, bajo la presidencia de Juan Manuel Álvarez Luna, dio luz verde al Plan Estratégico “Ituzaingó, Bosque Urbano 2030”. La iniciativa apunta a elevar la cobertura arbórea del 28,2% al 35% para ese año, con prioridad en los barrios que hoy tienen menos espacios forestados. Con la aprobación del plan, Ituzaingó establece una hoja de ruta ambiental con metas cuantificables para 2030
El Honorable Concejo Deliberante de Ituzaingó aprobó el Plan Estratégico “Ituzaingó, Bosque Urbano 2030”, una iniciativa que establece un nuevo marco para las políticas ambientales del distrito y proyecta la incorporación de 24.000 árboles para 2030. La propuesta busca ampliar el arbolado público, fortalecer la biodiversidad y preparar a la ciudad frente a los efectos del cambio climático.
Con la conducción de Juan Manuel Álvarez Luna, el cuerpo legislativo avanzó en una normativa que propone incorporar la naturaleza como parte central de la planificación urbana, con intervenciones en calles, plazas y parques, además de la participación de vecinos e instituciones.
El plan establece como objetivo aumentar la cobertura arbórea del 28,2% actual al 35% en 2030. Para alcanzar esa meta, se prevé desarrollar 67 kilómetros de corredores biológicos, forestar y poner en valor 57 espacios públicos y distribuir 6.000 árboles mediante un programa de eco-canjes.
Los barrios con menos árboles, entre las prioridades
Uno de los puntos centrales de la iniciativa es la distribución de las intervenciones. Aunque Ituzaingó cuenta con zonas de importante masa forestal, como Parque Leloir, El Jagüel y la Reserva Natural Urbana del Río Reconquista, el plan identifica barrios con una cobertura arbórea de apenas entre el 10% y el 15%.
San Alberto, Jardín Pintemar, Los Manzanares, Villa León, Almagro y Villa Las Naciones aparecen entre las zonas prioritarias para avanzar con nuevas plantaciones y reducir las desigualdades en el acceso a espacios verdes.
La planificación contempla tres ejes: 9.000 árboles para conectar espacios naturales mediante corredores biológicos, otros 9.000 en plazas y parques, y 6.000 ejemplares que serán entregados a vecinos e instituciones para ampliar la forestación en ámbitos privados y comunitarios.
Una nueva planificación urbana frente al cambio climático
La ordenanza también introduce criterios de eco-planificación y promueve las denominadas Soluciones Basadas en la Naturaleza, como techos verdes, jardines de lluvia, fachadas vegetales, pavimentos permeables y paradas ecológicas, con el objetivo de complementar o priorizar estas alternativas frente a la infraestructura tradicional.
Entre las metas figuran mitigar las islas de calor, mejorar la conectividad ambiental, fortalecer la resiliencia del territorio y fomentar el empleo verde.
Además, la normativa establece la utilización prioritaria de especies nativas de la provincia de Buenos Aires y fija un límite del 7% para cada especie sobre el total de ejemplares plantados, con el propósito de reducir la vulnerabilidad frente a plagas. También contempla el reemplazo progresivo de especies exóticas invasoras en mal estado.
La ejecución estará a cargo de la Subsecretaría de Ambiente y Desarrollo Sostenible, en coordinación con las áreas de Servicios Públicos y Obras Públicas. El programa se desarrollará en seis etapas anuales consecutivas e incluirá evaluaciones de la cobertura arbórea a los tres y seis años para medir los avances.

